El momento de la escolarización de los niños/as es un momento de preocupación para muchos padres y madres ya que pueden encontrarse con múltiples dudas, inseguridades, desconfianza que se abordan a través de cuestiones referidas a los métodos de trabajo, a la enseñanza individualizada, a los materiales, tiempo y ritmos entre otros. Cuestiones que resultan habituales en familias implicadas en la educación de sus pequeños.

 

La educación ideal parece una utopía debido a las constantes lagunas que encontramos en el currículo de la educación, pero cuando nos presentan alternativas optamos por la resignación de mantener la misma educación, obviando de esta manera que vivimos en una sociedad cambiante, y con ello los intereses de los niños difieren de los de hace años, surgiendo así nuevas necesidades que se deben cubrir, por ello debemos ser conscientes de que la mejor educación es aquella que se adapta a los cambios que surgen en la sociedad y que evoluciona junto a ella.

¿Cómo y cuándo surge la Pedagogía Waldorf?

Hoy os traigo información acerca de la Pedagogía Waldorf, se trata de un método alternativo que queda alejado de los modelos tradicionales de educación y aunque actualmente se encuentre en auge y observemos varias escuelas regidas por dicho método, esta pedagogía surgió en un contexto de cambios políticos y sociales ligados al final del la Segunda Guerra Mundial, su autor, el filósofo austriaco Rudolf Steiner, recibió el encargo de organizar y dirigir una escuela libre donde acudirían los hijos de los empleados de la fábrica de cigarrillos Waldorf, así pues, se desarrolló una pedagogía pionera en el área del aprendizaje, resaltando como aspectos distintivos de la misma los siguientes: 

  • Atiende a la individualidad del niño/a. Esta pedagogía tiene como base respetar el ritmo individual de cada niño así como su nivel de maduración. Atiende pues, al niño como ser único, con unos intereses y necesidades propias. Gracias a este aspecto evitamos dificultades tales como discalculia, dislexia, dislalia… ya que no exige de forma prematura habilidades cognitivas, centrándose en el cuidado de la autoestima del alumno, potenciando sus talentos y a partir de ellos desarrollar el potencial completo del alumno.
  • Participación de las familias. Una de las finalidades de esta pedagogía es que el niño entienda la escuela como una prolongación del hogar, para que el niño pueda concebirlo de esta manera es necesaria la colaboración y coordinación entre la familia y la escuela. Gracias a esta relación el niño podrá dar coherencia a sus conocimientos y entender la escuela como un lugar cálido y acogedor en el que se sienta seguro y proceda a adquirir aprendizajes significativos. 
  • Importancia del arte: Se otorga especial importancia a la competencia artística, por ello encontramos como actividades complementarias trabajos artesanales, manuales y musicales. Es importante resaltar que desde edades muy tempranas aprenden idiomas extranjeros exclusivamente con metodología oral. Con todo ello, logramos que el infante desarrolle un pensamiento critico y amplíe su conocimiento de la realidad.
  • Ni exámenes ni libros de texto. Dejando atrás los principios de estandarización propios de los métodos tradicionales de enseñanza procedemos a proponer un aprendizaje que disfrute el propio niño sin crearle ansiedad por superar ciertos objetivos. Los materiales se diseñan para ser adaptados a los diferentes ritmos de aprendizaje, necesidades e intereses de cada alumno, se trata de materiales naturales y sencillos con los que se fomenta la imaginación, la creatividad y el espíritu critico.
  • Un solo tutor para cada etapa educativa. El centro escolar mantiene al mismo maestro-tutor durante cada etapa escolar, esto permite afianzar vínculos de afecto, confianza y cariño entre profesor y alumno llevando a cabo una buena convivencia.

Etapas de la pedagogía Waldorf

Otra característica de esta pedagogía es que la etapa escolar se extiende hasta los 21 años, dividiéndose en 3 etapas y trabajando en cada una de ellas aspectos concretos. 

La primera etapa se extiende de 0 a 7 años. El docente propondrá actividades de juego libre y descubrimiento puesto que los niños a esta edad son grandes experimentadores y buscamos pues, que conozcan la realidad que les rodea.

La segunda etapa abarca desde los 7 a los 14 años, durante este periodo el niño aprende cómo funciona el mundo. El niño a través de actividades artísticas  desarrollará la creatividad y la imaginación, siendo estas base para el desarrollo de la inteligencia.

Por último, la tercera etapa, de 14 a 21 años, el adolescente amplia sus conocimientos acerca de la realidad y procede a forjar su personalidad y trabajar su espíritu critico.

Concluimos

Debemos tener en cuenta que la educación obligatoria en España finaliza a los 16 años, esta pedagogía amplia dicha duración observando un beneficio que otorga  seguridad a las personas a la hora de labrar su futuro, finalizar con 16 años supone en muchos casos el arrepentimiento de una mala formación o encontrarse en edades posteriores con una formación insuficiente, algo frecuente en nuestra sociedad. 

 

Por todo ello, apostar por la pedagogía Waldorf supone crear personas con una alta autoestima, juicio propio y critico y una forjada personalidad que, en un futuro serán claves de éxito y conducirán a la felicidad, abandonando la frustración que nos inunda en estos días.