Podemos calcular el valor de tu actitud como ser humano mediante una simple fórmula.

V=(C+H)xA

En la fórmula V: valor, C: conocimiento, H: habilidades y A: actitud. Es importante notar que el conocimiento se suma a las habilidades, pero que la actitud multiplica.

¿Somos como bombillas de actitud?

Victor Kuppers, el creador de esta fórmula, propone que las personas somos como bombillas. Todas las personas transmiten al igual que las bombillas.

Como hay diferentes tipos de bombillas, también hay diferentes tipos de personas. Existen personas que van por la vida a treinta mil (30.000) vátios y hay personas que van fundidas.

Entonces, la diferencia está en lo que transmitimos como personas. Las sensaciones que transmitimos y las que recibimos de los demás.

¿Qué transmitimos a los demás?

Estamos rodeados de personas que van fundidas, personas que van desanimadas por la vida y en muchos casos con razón; porque a veces pasan cosas que son tristes, que nos tambalean la vida, la enfermedad de alguien muy querido, por ejemplo.

Pero para los que no estamos pasando por una situación delicada ¿porque el desánimo? La vida es hermosa, la vida es un regalo precioso. Es muy importante mantener el ánimo.

En la fórmula tanto el conocimiento, como las habilidades y la actitud son muy importantes. Necesitamos conocimientos esenciales, necesitamos ciertas habilidades; pero el aprecio se genera por la actitud que tenemos, por nuestro ánimo, por nuestra manera de ser.

 

¿Nuestra actitud nos distingue?

Podemos preguntar a nuestros hijos y seguramente dirán: “mi papi o mi mami son fantásticos porque juegas conmigo” pero seguramente no dirán: “mi papi o mi mami son fantásticos porque tienen 20 años de experiencia en Marketing”.

Hay que buscar nuestras ilusiones, porque nadie te las va a regalar, hay que reconocer lo que es más importante de nuestra vida, agradecer por todo lo que tenemos.

Valorar todo lo que tenemos, y no esperar a ya no tenerlo: nuestra familia, nuestro hogar, nuestros padres, nuestros amigos, nuestra pareja, nuestro trabajo.

Es importante no darle a los problemas más importancia de la que ameritan. Victor propone hacer una lista con las cosas maravillosas que atesoramos; para recordar que muchas veces son más importantes que los treinta problemas que tenemos. Recordemos que lo mejor de esta vida es gratis.

«La Actitud es el pincel con el que la mente colorea nuestra vida, y somos nosotros quienes elegimos los colores.» Adam Jackson.

 

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