Desde los anuncios televisivos hasta la disposición de los artículos de supermercado, todo está pensado para atraer al cliente. Puede que no te hayas dado cuenta, pero incluso las marcas más pequeñas están tratando de empujarte a comprar sus productos mediante trucos publicitarios.

 

Trucos más utilizados

  1. Empezando por el color. Por ejemplo, para publicidad de productos de limpieza, los más utilizados son el azul y el blanco. Para generar buen ambiente, el más adecuado es el verde.
  2. Poner el precio correcto. Los números redondos (10,00 en lugar de 9,95), hacen la transacción más fácil para el consumidor. No necesita usar la lógica ni calcular, por lo que la decisión de comprar será más rápida. Asimismo, se utiliza la comparación: si pones el producto que deseas vender cerca de otros menos atractivos o con peor relación calidad-precio, el cliente se fijará en el objetivo.
  3. Miedo a la pérdida. Los mensajes como «edición limitada» o «últimos días» limitan el tiempo del cliente para tomar una decisión. De este modo, cuanto menos tiempo tiene el consumidor para decidir, más probable es que acabe comprando. Esto se ha demostrado en días como el Black Friday o el Día sin IVA.
  4. El marketing sensorial o emocional. En los anuncios se puede jugar con los sentimientos del consumidor por medio de imágenes y vídeos que consigan emocionar al cliente. Por ejemplo, al ver un grupo de amigos pasárselo bien en un restaurante, no estás comprando la comida ni la marca, sino la sensación de felicidad que transmiten. grupo_de_gente_imagen.jpg
  5. Amor a primera vista. Imágenes o vídeos que describen de forma rápida nuestro producto, ya que si el espectador se siente identificado, las probabilidades de vender aumentan. Respecto a páginas web, se ha demostrado que los primeros 50 segundos que alguien pasa en la web son decisivos para saber si quiere seguir navegando o no.
  6. Otro factor son los testimonios de otros compradores; si es bueno para otra gente, quizá también para mí. Esto incrementa con el uso de famosos para los comerciales.

 

Características del consumidor

Hay otros factores que no tienen tanto que ver con el producto o la compañía en sí, sino con características del consumidor.

Un primer factor es la edad: en los primeros y últimos momentos de nuestra vida, nuestras necesidades suelen ser básicas, por lo que nuestras compras suelen tener que ver con alimentos y cuidados. Por el contrario, en la edad adulta, nuestra vida es mucho más compleja, y nuestras necesidades también. Por este motivo, este será el grupo de edad al que se enfocarán la mayoría de las campañas.

 

En segundo lugar, la cultura, pues esta determina en gran medida la forma de ser y las decisiones de las personas y también sus necesidades: no es lo mismo haberse criado en una cultura muy tradicional que en una rodeada de avances tecnológicos.

A continuación, el nivel socio-económico: conocer las posibilidades de compra de tus clientes ayuda a la hora de vender. De este modo, mientras que a cierta gente le atrae la idea de la estética y la exclusividad, otros se mueven más por el precio o la durabilidad.

Conclusión

A la hora de comprar, es importante ser consciente de estos trucos y de tus debilidades como comprador. Con el fin de evitar esto, es importante tener claro lo que quieres comprar, para no caer en la trampa de las ofertas o comprar cosas innecesarias. En segundo lugar, informarse del precio original de los productos para que no nos engañen con las «rebajas», acabarás comprando a un precio mucho mayor de su valor real. Y, en general, comprar con pensamiento crítico y no dejarnos engañar.