Actualmente vivimos en una sociedad en la que las personas diferentes se encuentran aisladas, desprotegidas, incomprendidas. La incomprención es fruto del desconocimiento de los problemas que sufren, junto con una falta de empatía e interés para comprender lo que les ocurre.

Escuchamos constantemente en colegios, academias, centros de salud, el término TDAH pero, ¿realmente sabemos qué les ocurre a los niños diagnosticados con dicho trastorno o las necesidades que presentan los mismos?

¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno neurobiológico que aparece en la infancia y se caracteriza por la presencia de conductas impulsivas y por la dificultad de prestar atención, por esta razón estos niños pueden tener problemas en su desarrollo, presentar desajustes emocionales y problemas para adaptarse e integrarse en la sociedad, además su rendimiento académico se ve perjudicado notablemente.

Debemos tratar de comprender y ayudar a los niños que lo padecen, frecuentemente se interviene con tratamientos farmacológicos y también puede resultar útil la terapia psicológica, además de ello, el centro escolar brinda apoyo tanto al alumnado como a la familia, ofreciendo directrices que faciliten la actuación en el entorno familiar y lograr que los padres tengan la oportunidad de lograr comprender y ayudar a sus hijos.

Todos los problemas que se presentan mejoran notablemente cuando los tratamos desde la comprensión y empatía, por ello es necesario que las personas cercanas al niño estén informados de lo que les ocurre ya que cuando estos niños se sienten comprendidos aumenta su autoestima y seguridad, dos conceptos que resultan fundamentales para lograr la felicidad de cualquier persona.

Relación entre alimentación y TDAH

Todos conocemos la importancia que conlleva mantener una dieta sana y equilibrada en el bienestar de las personas, en  los niños con TDAH una buena alimentación puede contribuir a reducir la hiperactividad y mejorar la salud general , resultando un complemento adecuado para el tratamiento del mismo.

Si procedemos a suprimir los aditivos observamos mejoras en cuanto a inquietud, concentración e hiperactividad, esto ayudará al niño a integrarse mejor en su sociedad infantil y con los adultos con los que se relaciona.

Algunas recomendaciones que menciona el doctor Feingold son evitar ciertos alimentos como las manzanas, tomates, almendras, trigo, cítricos, maíz, soja, lácteos, huevos, los cuales procederemos a sustituir por peras, plátanos y anacardos. También es importante eliminar los colorantes artificiales, los potenciadores de sabor y los conservantes sintéticos.

Para evitar que el niño presente ciclos de hiperglucemia e hipoglucemia que alteran su comportamiento debemos prescindir de alimentos refinados, ya que son pobres en nutrientes y ricos en aditivos y estimulantes.

Una dieta que logre un efecto positivo en niños con TDAH debe contar con pescado azul, nueces, calabaza, aceite de oliva o aceite de bacalao, todos ellos regulan la irritabilidad de niño y le ayuda a controlar los estados nerviosos que puede presentar consecuencia de su trastorno.

Deben consumir paté, higos, mariscos, cereales, carnes rojas, pollo; ya que estos alimentos ayudan al metabolismo de la glucosa y contribuyen al equilibrio nervioso, esto evita alteraciones en su comportamiento.

Los niños que presentan TDAH presentan con frecuencia cambios de humor, para evitar que esto ocurra podemos recurrimos a alimentos como el pollo, cereales integrales o leche.

Por último, cabe destacar que el consumo de té verde reduce la tensión y la ansiedad, además de mejorar la calidad del sueño, no es recomendable el consumo en niños de edades tempranas, de igual modo debemos evitar el consumo de estimulantes como bebidas con cafeína, refrescos, chocolate y cuidar minuciosamente su hidratación a través de agua, zumos naturales o leche.

Es recomendable que estos niños realicen ejercicio físico diariamente tanto para descargar energía como para evitar que en un futuro presenten diabetes tipo II ya que son propensos a sufrir obesidad, por esta misma razón se recomienda realizar cinco comidas al día y establecer y respetar los horarios de dichas comidas creando rutinas que den seguridad y estabilidad al niño.

Es importante, desde la primera infancia implantar hábitos adecuados de alimentación para crear personas sanas y saludables en un futuro que cuiden su estado físico y mental. No debemos olvidar que una alimentación adecuada es beneficiosa para todos/as, con ella podemos prevenir, tratar y solventar muchos de los problemas que se presentan en la vida diaria, en este caso, los niños con TDAH no encuentran una cura en la alimentación pero puede ayudar a corregir ciertos comportamientos disruptivos que condicionan una mala integración en su grupo de iguales. Interesarnos por este tipo de información puede resultar de gran ayuda para este tipo de personas, las cuales se sentirán protegidas por la sociedad en la que viven al observar nuestra preocupación y apoyo.