¿He de respetar a ese ciclista que no está circulando correctamente? ¿he de dejarle la distancia de seguridad necesaria? ¿he de asustarle con el automóvil para que se dé cuenta de que no está circulando de forma correcta?

Preguntas como esta se les vienen a la mente a algunos conductores cuándo se encuentran con ciclistas que no están circulando de la forma adecuada, pero ¿qué pasa si me acerco mucho a ese ciclista? ¿qué puede suceder si no guardo la distancia de seguridad necesaria? ¿qué podría pasar si yo no le respeto?

Tan sólo un metro y medio separan la vida de un ciclista de su muerte y eso no está únicamente en sus manos sino que está en la mano de todos y cada uno de los conductores que estamos circulando en ese mismo instante por esa carretera.

¿Cómo se sentiría usted si le llamaran para decirle que su hermana, su amigo, su mujer, su hijo, su nieta, su marido…acaba de ser atropellado porque un conductor le ha arrollado? ¿qué sentiría si ya no pudiera ver a esa persona que tanto ama porque un conductor ha decidido no respetarle?

Esa rabia e impotencia es la que sienten muchas familias cuando conocen la realidad que acaba de suceder. Una realidad que paraliza tu mundo. Una realidad que hace que no puedas abrazar a esa persona nunca más porque alguien ha decidido no respetar las normas de circulación.

El mundo se paraliza, se te cae encima y no sabes porqué, porqué decidió no guardar la distancia de seguridad necesaria para que mi padre, mi hermana, mi hijo, mi amigo, mi nieta…estuviera aquí junto a mí como siempre.

«Salir en bicicleta se entiende como una actividad de ocio común, pero también puede convertirse en un deporte de riesgo» (ElPaís, 2018)

Es cierto que algunos ciclistas no cumplen con todas las normas de circulación establecidas pero eso no nos ha de servir de excusa para no cumplirlas porque ellos son mucho más vulnerables que el coche, el camión, la furgoneta…que tú conduces.

Sabemos que cualquier mínima acción que se lleve a cabo puede acabar con su vida.

«Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), 78 ciclistas perdieron la vida en un accidente de tráfico en 2017. Esa cifra supuso un alza del 16% respecto a 2016″ (ElPaís, 2018)

Luchemos por una circulación eficiente y adecuada que no suponga un riesgo para la vida de cualquier persona. Cumplamos el 1,5 metros de distancia que se ha de dejar entre su vehículo y la bicicleta.

Conduzcamos de forma eficiente para que no se haya de realizar ninguna llamada para decir que su padre, su hija, su sobrina, su abuelo…acaba de fallecer en la carretera.

Respetémonos tal y como nos gustaría que nos respetasen a nosotros mismos o como nos gustaría que respetasen a nuestros seres queridos.

«La convivencia y el respeto -a la norma, pero sobre todo al otro- son claves para reducir la accidentalidad de usuarios vulnerables como son los ciclistas» (DGT, 2017)

Y es que señor/a conductor/a mi hij@, mi padre, mi abuelo, mi madre, mis tí@s, mi niet@…me están esperando en casa y no quiero destrozarles la vida.

Así que, por favor, respétame.

Compartamos la carretera y lleguemos todos a casa junto con los que más queremos y más nos quieren.

Dejemos de destrozar vidas, pongamos fin a esas llamadas que nos hielan la piel, que nos paralizan y que nos impiden volver a ver esa sonrisa, volver a abrazar a esa persona, a escucharla y a disfrutar con ella de nuevas experiencias.

 

Por favor, respetémonos