¿Qué puedo hacer si he acabado de estudiar y no hay trabajo? España es el segundo país de la Unión Europea con mayor tasa de desempleo juvenil. Si bien el desempleo entre menores de 25 ha disminuido desde que alcanzara su máxima en 2013 (donde rondaba el 56%), en el último año las cifras siguen siendo preocupantes (alrededor de un 32%). Pero, ¿qué se puede hacer para arreglarlo?

 

Diferentes causas, misma situación

Al tratar de explicar los motivos que han llevado a esta alta tasa de desempleo, no podemos generalizar. Cada caso es un mundo, y no obstante, poca gente se libra de pasar (largas) temporadas en el paro.

  • Factores sociales, el hecho de que muchos jóvenes puedan permitirse seguir viviendo en casa de sus familiares (en muchas ocasiones, mientras siguen estudiando), hacen que no tengan presión por encontrar trabajo. No se ven obligados a pagar su propia casa, a independizarse, y saben que van a tener un “colchón”. Esto, unido a la percepción de que mucha gente logra triunfar sin esfuerzo (youtubers, influencers), hace que pierdan su motivación  a la hora de estudiar o labrarse un futuro.
  • El sistema educativo, muchos jóvenes no se han visto motivados en el ámbito académico a lo largo de toda su vida, han tenido que enfrentarse a asignaturas difíciles, con las que no podían y que además, no tenían nada que ver con lo que ellos verían en su futuro. Han visto como otros amigos destacaban o disfrutaban, mientras ellos no podían, llegando así a tener la sensación de “no valgo para los estudios”. No obstante, esto no se debe a las capacidades o falta de ellas, sino a la obligación de tener que hacer ciertas cosas, de métodos de evaluación que no sirven para todo el mundo, de verse obligados a hacer elecciones cuando no se está preparado.

 

El hecho de no haber encontrado sus gustos o preferencias hace que muchas personas prefiera abandonar sus estudios para lanzarse al mundo laboral, no todos con éxito. La dificultad a la hora de encontrar empleo no sólo se debe al nivel de estudios.

Falta de empleo en algunos ámbitos

Otro de los problemas a los que se encuentran los jóvenes es que, tras haber pasado más de 15 años de su vida en las clases, no encuentran trabajo de lo que pensaba. Actuamente, hay una gran saturación de mercado en determinados empleos, consecuencia de la falta de análisis del mundo laboral.  Además de la falta de análisis por parte de los alumnos, una mala comunicación entre las organizaciones de educación y el mercado laboral: no se ofrecen el mismo número de plazas en las universidades como puestos se van a necesitar. El hecho, además, de que el empleo se concentre en ciertos sectores y no en otros (no se ofrecen plazas aunque sean necesarias) conlleva a la conocida Fuga de Cerebros.

 

¿Qué se puede hacer?

En primer lugar, sería importante que desde los institutos y universidades se informen para dar a los alumnos las mejores opciones para la posterior búsqueda de empleo. Que haya un buen orientador que  guíe a los estudiantes en sus elecciones y sea capaz de informarles. Por otro lado, que estos también se informen y traten de tener un plan por si las cosas salen mal. Y en tercer lugar, que inviertan en información mientras sepan que esta les va a ayudar, no cayendo en la sobrecualificación que no es sino otro impedimento a la hora de conseguir empleo.