A finales de junio, en plena operación salida de las principales ciudades del país, es frecuente verse sumergido en mitad de un atasco. Si bien es relativamente fácil evitarlo, escogiendo con cuidado las rutas y horarios, en muchos casos no es posible. Una vez que hemos llegado a estar inmersos en el tráfico, ¿cuál es la mejor forma de gestionar la situación?

 

Principales elementos de los atascos que afectan a nuestro estado emocional

Debido a los horarios y el frenético estilo de vida de la actualidad, estamos sometidos a una gran cantidad de situaciones agobiantes, y los atascos son uno de los principales ejemplos. Y como cualquier situación de estrés que debamos afrontar, los atascos o aglomeraciones provocan en nosotros una serie de reacciones psicológicas, en general desagradables. Pero ¿cuáles son los elementos de los atascos que más nos afectan?

El ruido, el calor y las prisas son algunos de los elementos más comunes. El hecho de frenar y acelerar constantemente también nos afecta a nivel psicológico, ya que nos obliga a mantener la atención durante largos periodos de tiempo.

Asimismo, factores personales del conductor también pueden influir en su estado durante la conducción. Algunos de estos factores serían el haber dormido mal, haber ingerido sustancias estimulantes, e incluso los propios pensamientos negativos.

Síntomas de ansiedad que manifestamos durante la espera

De los factores anteriormente descritos, algunos como el sonido continuado de los pitos de los coches nos afectan muy intensamente. Provocan que el conductor esté continuamente alerta, su ritmo cardíaco aumente y sus músculos se contraigan y se vuelvan más rígidos.

¿Qué le ocurre a tu cerebro en los atascos? Al ser una situación altamente exigente y abrumadora, nuestro cerebro la detecta como una amenaza o ambiente peligroso. De este modo, comienza a generar una respuesta de huida que, al no llevarse a cabo, repercute aumentando nuestros niveles de cortisol (hormona del estrés). ¿Qué ocurre cuando estos niveles se mantienen altos durante demasiado tiempo? El sistema inmunológico se debilita provocando problemas de concentración, memoria y generando irritabilidad.

¿Cómo se manifiesta este estrés? Dolores de cabeza, irritabilidad, pérdida de concentración y disminución del estado de alerta, fuerte estado de ansiedad, taquicardias y arritmias, somnolencia, angustia falta de autocontrol.

 

Además, las aglomeraciones no afectan nuestro estado de ánimo de manera momentánea únicamente. En muchos casos, hacen que nuestro humor cambie durante todo el día, haciendo que nos comportemos de manera más irritable e intolerante. Incluso, algunos profesionales han hablado de ‘distrés’ como consecuencia de sufrir de manera prolongada los efectos nocivos de los atascos. Esta situación podría alterar nuestro sistema inmunitario, y traer consigo problemas como dificultades para dormir, pérdida de apetito o alteraciones del estado emocional. Fuente: cadenaser.com

Por otro lado, se ha demostrado que los atascos no solo afectan a los adultos. En estudios con niños que frecuentemente se veían inmersos en estos embotellamientos, se han observado tasas más altas de TDA y problemas de comportamiento.

Cómo relajarnos durante un atasco

Muchas de las manifestaciones de estrés previamente citadas, como pueden ser la somnolencia o la pérdida de concentración, afectan directamente a nuestra conducción. De esta forma, podríamos decir que el hecho de mantener la calma puede ser primordial para una conducción segura. En caso contrario, podríamos llegar a tener problemas como colisiones o desvíos. Pero ¿cómo logramos mantener la calma en este caso?

Entre las técnicas más recomendadas están las que se centran en la respiración. Coger aire lenta y profundamente a la vez que tratamos de pensar en cosas que nos relajen. Escuchar nuestra música preferida o tratar de convencernos de que no pasa nada si llegamos un poco tarde también podrían funcionar. Al mismo tiempo, debemos tratar de relajar nuestros músculos, perder la rigidez adquirida durante la retención.

 

Si ninguna de estas técnicas funciona, tal vez solo quede buscar una ruta alternativa o tratar de salir antes hacia el trabajo, aunque eso requiera perder aún más tiempo.