En algunos países de Asia, la población trata de conseguir un cuello fino y estirado mediante anillas de metal. En ciertas partes de África, existe la costumbre de la deformación labial.  Son tradiciones que podrían extrañarnos desde nuestra perspectiva, desde nuestra cultura. Pero estas personas, quizá no comprendan la búsqueda europea de la delgadez o el bronceado, por ejemplo.

¿Qué es la belleza? Vemos belleza en lo que creemos que es bueno. Por este motivo, a lo largo de la historia se ha encontrado belleza en las caderas anchas (signo de fertilidad y mejor preparación para el parto), en la piel pálida (señal de que la persona en cuestión no necesitaba trabajar en el campo), en un vientre y pecho prominente (suficiente dinero para comer en abundancia), etc. En función de nuestro entorno y nuestro estilo de vida, podemos llegar a ver hermosura en cosas que otros no.

¿Qué consecuencias trae para la población?

Siendo la belleza algo tan subjetivo, ¿por qué dedicamos tanto tiempo a tratar de cambiar nuestro físico? A lo largo de la historia, las personas han tratado de conseguir la perfección de diversas maneras. Mientras en algunas ocasiones debían engordar o mantenerse pálidas, en otros los sacrificios iban más allá. Se encuentra el caso de los corsés de la época victoriana, que hacían que las mujeres se desmayasen y les deformaban el tórax. En los 90, el ideal de la extrema delgadez vino acompañado de un incremento en trastornos como la anorexia y la bulimia.

Estos problemas, ya importantes por sí mismos, se vieron agravados por el aumento del uso de las tecnologías. Estamos siendo continuamente bombardeados por imágenes de modelos y «cuerpos perfectos», mensajes subliminales, dietas, etc. El que tantas personas sacrifiquen su salud por verse más bellas, está en gran parte influido por lo que la sociedad les impone. Desde las marcas de ropa y los productos de belleza hasta la cirugía plástica, hay demasiada gente que vive gracias a esta concepción errónea de cómo deben ser.

El hecho de que los cánones de belleza estén en continuo cambio, hace que alcanzarlos sea aún más imposible. Y que millones de personas (en su mayoría mujeres, pero no en exclusiva), dediquen gran parte de su tiempo, dinero y salud a tratar de conseguir «el cuerpo perfecto».

Una posible solución

Afortunadamente, ahora hay cada vez más campañas e iniciativas que tratan de mentalizar a la población y evitar esta clase de creencias. Como ya se ha dicho, en épocas recientes se ha seguido buscando la delgadez y el cuerpo estilizado. Si bien esta era la corriente más abundante en los últimos años, en la actualidad como consecuencia de la globalización se está perdiendo la diferenciación de la belleza en distintos lugares. El hecho de que todos tengamos acceso a la opinión y ejemplos de distintas culturas, permite que tengamos más posibilidades de sentirnos a gusto con nosotros mismos. Cada uno puede encontrar su tipo de cuerpo o físico ideal en diferentes modelos.

Si bien cada paso cuenta, todavía queda bastante por lograr. Aunque se están incluyendo diferentes etnias y formas de cuerpo, se da la espalda a muchos otros elementos que podrían llegar a acomplejar a las personas.  Estrías, celulitis, cicatrices, depilación (o no depilación)… son los grandes ignorados en las campañas de publicidad.

Es importante seguir avanzando, aceptarnos a nosotros mismos y a los demás, y no preocuparnos tanto por lo que hasta ahora se han considerado «defectos».