¿Y si tu puntuación social te impidiese coger un tren o un avión, o acceder a cualquier otro servicio? Parece de película, ¿verdad? En realidad lo es. Es uno de los temas usados por la exitosa serie de televisión británica, Black Mirror en uno de sus capítulos Nosedive. La serie arrasa por llevar a los limites de la imaginación la era tecnológica y sus consecuencias más oscuras y cuestionables. O eso es lo que pensé yo cuando empecé a seguir esta serie.

Pero resultó que podría no ser todo ficción. El gobierno chino hace unos meses explicó que en 2020 entrará en vigor el llamado Sistema de Crédito Social. Su propósito no es otro que permitir a los ciudadanos valorar al resto a través de un sistema de puntuación social. Si bien la noticia parecía algo lejano y para los ajenos a los entresijos de la sociedad china, algo cuyo lanzamiento incluso podía no llegar, la realidad es algo que ya existe.

Hace poco se ha sabido que en China ya se ha impedido tomar más de 11 millones de vuelos y 4 millones de trenes de velocidad a personas que estaban en alguna lista negra. Y es que a pesar de que el Sistema de Crédito Social sea algo nuevo, la realidad es que en China ya se utilizan varias herramientas para definir la credibilidad y el nivel de confianza de una persona.

Hoy en día en China ya existen listas negras de deudores, como la que registra el Tribunal Popular Supremo en su web. Dicha lista impide a esas personas entre otras cosas alojarse en hoteles de cuatro estrellas o más, o acceder a educación superior o productos de lujos. Pero cada provincia tiene su propia manera de informar acerca de deudores. Por ejemplo al llamar a una persona podrías escuchar un mensaje indicando que es una persona deudora o incluso te puedes encontrar con listas en carteles de diferentes comercios.

Una cosa está clara, y es que el nuevo sistema es solo un avance. La  tecnología permitirá a China a crear una plataforma común, pero el concepto ya existe en la sociedad. Pero dejar en manos de los individuos juzgar si los demás son o no unos ciudadanos fiables no es algo tan sencillo de implementar y controlar. Se trata de un sistema que permitirá puntuar a los más de 1.300 miles de millones de habitantes del país.

Este nuevo sistema, tal y como era  de esperar, tiene muchos detractores. Tal como sucede en el capítulo de Black Mirror, un sistema así puede crear situaciones injustas, dejando a personas honestas en lugares muy malos. Habrá que estar atentos a lo que China y su tecnología traerán, ya que de probarse su funcionamiento, no sería de extrañar que otros países lo adoptaran.

Y habrá que estar atentos a lo que Black Mirror nos muestra, ya que sí bien parece una serie futurista, China prueba que la tecnología sí se puede utilizar con otros fines en nuestra sociedad actual (o por lo menos en un futuro muy cercano).

¿Qué pensáis? Es algo bueno o malo? ¿Qué lado positivo y/o negativo le veis a una sistema de puntuación social como el que quiere implementar China?