El pasado mes de mayo se destapó un escándalo en la empresa Iveco por la difusión de un vídeo sexual de una de sus trabajadoras. En el caso comentado, se trataba de  una mujer de 32 años cuya ex pareja había decidido difundir un vídeo privado entre los compañeros de trabajo. La ola de acoso que recibió terminó llevándola al suicidio. A raíz de esto, el tema de los peligros y la privacidad en Internet vuelve a ser noticia.

 

No obstante, no ha sido este el único caso en que una persona opta por esta medida como consecuencia de acciones en la web. Ha sucedido también en numerosas ocasiones en adolescentes que sufren bullying a través de Internet. E incluso el pasado mes, una adolescente decidió suicidarse tras ver los resultados en una encuesta de Instagram en la que la mayoría de personas votaron que debería hacerlo. Fuente: www.elperiodico.com

Desde que se extendiese su uso a nivel global, y debido al incremento de las redes sociales (especialmente entre los más jóvenes) son cada vez más numerosos los peligros y las conductas de riesgo en Internet. A continuación detallamos algunas de las más habituales.

Los siete peligros más comunes de las redes

1. La difusión de imágenes/vídeos de contenido sexual o sexting

En su origen (y de ahí su nombre) se trataba solo de un intercambio de mensajes. Pero debido al avance de las tecnologías la práctica ha ido evolucionando hasta el intercambio de fotos y vídeos de contenido sexual. El peligro de estos vídeos radica en el hecho de que, si bien tú puedes controlar a quién se lo envías, no puedes controlar lo que esa persona hará con ello posteriormente. Muchos de estos vídeos y fotos acaban haciéndose virales y usándose como herramientas de acoso.

2. Grooming

Aquí el peligro es para los menores, pues se trata de adultos que se hacen pasar por niños o adolescentes para entablar relación con ellos. Una vez que se han ganado su confianza y los jóvenes creen que les conocen, conciertan un encuentro que suele tener finalidad sexual.

 

3. Compartir la ubicación en redes sociales

Es una costumbre bastante común entre la gente, pero puede tener diversos peligros. Por un lado, encontramos a la gente que tiende a compartir sus rutas para correr o montar en bici. Si alguna persona estuviese interesada en saber tu posición, especialmente en momentos como esos en lo que por lo general estás solo, le sería muy fácil llegar hasta ti y eres tú quien le has dado la clave. Por otro lado, están aquellas personas que comparten su ubicación al salir de vacaciones. Sería muy fácil para un ladrón, si ve fotos de toda la familia de vacaciones y tiene algo de cercanía con ella, saber qué casa estará vacía y entrar a robar.

4. Retos de Instagram/Youtube

Está es una práctica muy extendida en los últimos tiempos. Si bien muchos de los retos son inofensivos como el #MannequinChallenge, e incluso beneficiosos, como fue el #IceBucketChallenge en 2014, que consistía en tirarse cubetas de agua helada (participaron muchos famosos para recaudar dinero para luchar contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica), otros no lo son tanto. Un ejemplo de este último es “La Ballena Azul”, que consiste en una serie de restos cuya culminación es el suicidio de la persona que lo practica. Es especialmente dañino para adolescentes que están teniendo su primer contacto con Internet, y aún no tienen la madurez suficiente para juzgar por si mismos la gravedad de sus actos ni el riesgo que conllevan.

 

5. Páginas y blogs de “apoyo”

Son páginas o foros que, disfrazadas de webs de apoyo a adolescentes con problemas, incitan a la anorexia o la bulimia, entre otros. Incluso dan claves de cómo hacerlo de manera “correcta” y de modo que nadie se entere. Los jóvenes entran allí en busca de alguien que esté en la misma situación y pueda llegar a comprenderlos, pero se encuentran sumergidos en un mundo que les empuja cada vez más abajo.

6. Bullying o ciberacoso

Los casos más conocidos son aquellos en los que las víctimas son niños o adolescentes que lo sufren por parte de sus compañeros. No obstante, también puede encontrarse en adultos. Se trata de conductas vejatorias, como insultos o humillaciones, a través de dispositivos que hacen que la víctima se sienta atacada en cualquier lugar. La imposibilidad de desconectar ha llevado a muchas de las personas a depresión, intentos de suicidio, etc.

 

7. Robo de información

La introducción de datos personales, direcciones, número y clave de la tarjeta de crédito, etc. en sitios poco seguros o no verificados puede hacer que estos lleguen a terceros. De este modo, se corre el riesgo de estafa, robo, suplantación de identidad…

Aunque en el presente artículo solo se mencionan los siete peligros más comunes de las redes, es importante mantenerse alerta en lo que a Internet se refiere. A pesar de los múltiples beneficios que nos aporta, también conlleva muchos riesgos. Se recomienda a los adultos tener mucho cuidado con sus propias acciones, así como limitar las de sus hijos menores de edad, hasta que ellos mismos sean conscientes de sus actos.