Los seres humanos tendemos a seguir rutinas y costumbres que establecen nuestra zona de confort. Un caso cercano, un acontecimiento social distintivo… ocurre y nos llevan a plantearnos realidades paralelas dentro de nuestra manera de vivir.

El término «diversidad funciona surge en el Foro de Vida Independiente (FVI). Fue un movimiento social norteamericano en los años 60, en el que personas con esta diversidad luchaban por la autodeterminación y el empoderamiento.

Pretendían dejar atras la idea discriminatoria de la deficiencia, señalando que sufrían  marginación ante lo que era una forma de funcionar diferente. Se ha incorporado esta expresión a nuestro vocabulario, hemos asumido la forma pero no el fondo. La deficiencia sigue presente en el imaginario social cuando empleamos dicho término.

Visión actual

Actualmente, están presentes la idea de inclusividad y la calidad de vida como objetivo básico. Materializar este planteamiento requiere un abordaje desde diferentes dimensiones. Algunos de los logros más destacados para implementar esta orientación son:

  • Reconocer la interacción de diferentes factores en la evolución de la diversidad funcional (genética, ambiente, circunstancias familiares, etc.)
  • Convertir a la persona afectada y a la familia en sujetos activos de la intervención. Los modelos centrados en la familia les otorgan capacidad para decidir sobre la gestión de la diversidad funcional, siempre con el adecuado asesoramiento de profesionales. La relación entre el profesional y la familia está marcada por la colaboración.
  • Trabajar directamente en el entorno (modelo ecológico). Se intenta minimizar la idea de una asistencia acotada en horas y en un lugar concreto.
  • Desarrollar una orientación inclusiva de la educación, teniendo presente en políticas, procedimientos y prácticas de las escuelas la diversidad funcional.
  • Realizar programas de integración laboral. Se emplearán  fórmulas como centros especiales de empleo, enclaves laborales, etc. como el apoyo en el desarrollo de la carrera y la madurez vocacional en personas con diversidad funcional.
  • Aplicar Planes Individuales de Atención Temprana. Comienzan entre los 0 y los 6 años. Recogen dos elementos fundamentales: personalizar al máximo el tratamiento e iniciarlo lo antes posible.

Colaboración social

El éxito de este modelo holístico (Shalock y cols.)pasa necesariamente por la participación global de la sociedad. Algunos de los retos a considerar son:

  • Uno de los elementos más importantes en la adaptación de las familias son los apoyos con los que puedan contar.
  • La educación inclusiva pasa por vivir esta diversidad desde niños, en la escuela, donde fijamos nuestros pilares culturales
  • En el trabajo es imprescindible  la capacidad para trabajar con equipos plurales, sea cual sea la diversidad de sus integrantes.

Las personas con diversidad funcional siguen siendo una asignatura pendiente dentro de la integración de los colectivos minoritarios que comenzó durante la segunda mitad del siglo XX.