Ken Robinson asegura que la creatividad es tan importante como la alfabetización y que esto no se está teniendo en cuenta en la mayoría de las escuelas. Asegura que todos los niños tienen sus propios talentos y habilidades que nos estamos encargando de aniquilar. Los niños no tienen miedo a equivocarse, prueban, experimenta, intentan, pero en el mundo de los adultos equivocarse no está bien visto. “Si no te equivocas no crearás nada original”, añade Ken en su charla, en la que habla de cómo enseñamos a los niños de cadera para arriba para ir centrándonos pronto solo en sus cabezas.