Todo el que haya estado al frente de equipos y haya tenido que gestionar grupos de trabajo se habrá hecho las preguntas: «¿Lo estaré haciendo bien?», «¿pensarán que soy muy duro?», ¿me tomarán en serio?».  Al margen de cómo te consideres a ti mismo en el ámbito personal, en el profesional la respuesta a estas preguntas la tiene tu estilo de liderazgo.

 

¿Conoces la diferencia?

«La diferencia entre líder y jefe radica en que un jefe es una autoridad impuesta que utiliza su poder para mandar en los otros; en cambio, un líder es aquel que dirige y motiva un equipo de personas sin imponer sus propias ideas.» Fuente: diferenciador.com

 

Diez tipos de liderazgo más conocidos

1. Autocrático o autoritario:

Gobierna por y para él. Concentra toda la autoridad y toma de decisiones, no permite la participación del grupo ni da importancia a sus logros y capacidades. Ejerce el poder a través de recompensas o castigos.

2. Democrático o participativo:

Aunque sigue estando por encima del resto de empleados y es quien toma la última palabra, este tipo de líder fomenta la participación y el diálogo, y tiene en cuenta al resto de miembros del grupo. Es un estilo que propicia el trabajo en equipo.

3. Liberal o laissez-faire:

Ofrece libertad absoluta a los miembros del equipo y no interviene en la organización o planificación de tareas, sino que les «deja hacer». Delega la toma de decisiones.

4. Burocrático:

Todos los empleados deben seguir una serie de reglas bien marcadas (como las pautas de seguridad en algunos trabajos peligrosos). Dado que las instrucciones están marcadas, no se aceptan cambios ni sugerencias, y no se fomenta el desarrollo ni la creatividad.

5. Carismático:

Es un líder innato que atrae a los demás y hace que disfruten trabajando con él. Les inspira a trabajar, mejorar y conseguir sus objetivos. No obstante, confía en sí mismo más que en el equipo, por lo que parece que, sin el líder, el grupo no es nada.

6. Natural:

Lidera sin imposiciones. El líder natural es elegido por sus compañeros por sus habilidades, aptitudes o experiencia. Para este tipo de líder no solo es importante saber hacer su trabajo, sino también las relaciones con sus compañeros. Conoce las fortalezas y capacidades de los demás miembros, les motiva y satisface.

7. Transaccional:

Utiliza el método de premios y castigos, con el fin de asegurarse de que los empleados siguen sus órdenes. Busca la estabilidad por medio de objetivos y métodos bien establecidos.

8. Transformacional:

Es emprendedor y con iniciativa, busca nuevas maneras de hacer las cosas. Motiva e inspira a sus miembros, para lograr el máximo desarrollo. Trata de cumplir los objetivos propuestos pero no se conforma con llegar ahí, sino que propone nuevas ideas y métodos. Establece relaciones personales, y antepone el grupo al individuo.

 

9. Orientado a las personas o relaciones:

Trata de motivar y desarrollar a los individuos a su cargo. Se preocupa por los empleados a nivel personal: su motivación, sentimientos, capacidades y situación personal. Debido a la relación cercana y de confianza, establece vínculos y relaciones personales.

10. Orientado a la tarea:

Se centra en los objetivos y plazos, ordena, planifica y dirige los recursos y el personal. Asigna roles sin cuidar el bienestar del equipo, o su motivación, ya que en este caso lo importante son las metas y la productividad.

Fuente: lifeder.com

Investigación de Kurt Lewin

Kurt Lewin fue un psicólogo y profesor universitario, considerado un pionero en la Psicología Organizacional. Él y sus colaboradores hicieron una investigación con el objetivo de explicar el condicionamiento social y las relaciones que se establecen entre los líderes y sus grupos de trabajo. Para ello, dividió un grupo de trabajo en tres subgrupos, cada uno de los cuales estaría sometido a un tipo de líder: autocrático, liberal y democrático.

  • Líder autocrático: Bajo su mandato, los miembros del grupo mostraban un alto rendimiento laboral, pero solo cuando estaba presente. Además, presentaban niveles más altos de estrés y agresividad.
  • Líder liberal: En este caso, el rendimiento laboral era prácticamente nulo.
  • Líder democrático: Alentaba la toma de decisiones e incrementaba el rendimiento laboral de los sujetos, así como su creatividad e iniciativa. Asimismo, se establecían más vínculos afectivos entre los individuos.

Su conclusión fue que el tipo de líder influía directamente sobre el rendimiento laboral y la actitud de los equipos.

Ahora que conoces las distintas formas de liderazgo, ¿te sientes representado con alguna? ¿Qué clase de líder te gustaría ser?

«Si tus acciones inspiran a otros a: soñar más, aprender más, hacer más y  ser mejores, eres un líder» Jack Welch.