¿Aún sigues desanimado pensando que lo que sueñas lograr es imposible? En el artículo último hablamos sobre el esfuerzo y la dedicación. Es interesante pensar cómo en ocasiones nos damos por vencidos, cuando tenemos tantos privilegios y cosas buenas en nuestras vidas.

 

 

Por ejemplo, tenemos la suerte y el privilegio de tener agua para beber y para higienizarnos. De comer todos los días. De contar con buena salud general. Tener un techo sobre nuestras cabezas. Tener una familia que nos ama y apoya. Contar con acceso a la educación. Tener un trabajo para mantenernos. Poder vacacionar en temporadas de descanso, etc, etc.

Y ver a personas como Sara Martín que, pese a padecer de discriminación y afecciones físicas, logra sus objetivos y sueños, es verdaderamente un hecho que hace repensar y volver a creer que se puede salir adelante.

Ya he comentado que vivimos en un mundo difícil y agresivo, en donde sobrevive el más fuerte y duro. Con una educación que generaliza contenidos. No teniendo en cuenta las particularidades de cada alumno y sus fortalezas específicas.

Qué extraño resulta que los programas educativos deban hacerse a principio de año. Antes de llegar siquiera a conocer a los estudiantes que van a asistir. Es como si alguien comprase un zapato sin saber si es de su talla. Y luego de abonar, recién allí se lo probara y viera si le calza o no. No hacemos eso cuando compramos calzado o ropa, actuamos con previsión

¿Por qué si se hace esto a la hora de crear los programas educativos? Cuando la educación es algo mucho más importante que una vestimenta o un calzado.

Hay niños y niñas que no son buenos en matemática y literatura. Pero sí lo son en, por ejemplo, natación y pintura artística.

 

¿Por qué en vez de centrarnos en lo que no conocen, no lo hacemos en lo que ellos sí saben hacer y les brindamos apoyo y ánimo en esa área?

Indicar a los padres que, siguiendo este ejemplo, sus hijos son muy capaces en natación y arte. Y alentarlos a que los inscriban en academias que refuercen y mejoren esas habilidades, que ya tienen, y en las cuales son muy buenos.

El considerar a alguien “incapaz o tonto” depende de la perspectiva desde la cual se le mire. Nunca se es incapaz en todo, o ignorante de todo. Varía según la posición desde la que estemos mirando y juzgando al otro. Es algo subjetivo, aunque no lo parezca.

Autismo. Origen.

Imaginémonos a niños o niñas que sufren este tipo de educación general, con el inconveniente de que además padecen de autismo. Lo primero que figura en internet, cuando buscamos qué es el autismo, suelen ser imágenes de niños golpeando su cabeza contra un vidrio esmerilado. El autismo nada tiene que ver con esa imagen estereotipada y prejuiciosa.

 

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico. No hay una causa que indique su origen, pero hay una fuerte implicación genética en su origen. Y aún no se sabe con certeza en qué medida ese origen genético es hereditario.

Debido a que se desconoce el su origen, es imposible prevenir su aparición. Cualquier niño/a puede nacer con autismo. Independientemente del estado de salud de sus padres, de su ubicación geográfica, de su color de piel o nacionalidad. No obstante, con un diagnóstico precoz, conocimiento de la enfermedad, un entorno familiar empático y comprometido con la situación y ayuda profesional adecuada, se puede lograr un bienestar notable en las personas con TEA.

¿Cómo es un niño/a autista?

El autismo se caracteriza por alteraciones relacionadas con la comunicación, la interacción social, la imaginación y la conducta. El Síndrome de Asperger y el Trastorno Generalizado de Desarrollo son alteraciones dentro de los TEA.

El Dr. Roberto Rosler, prestigioso neurocirujano, docente universitario, especialista en autismo y autor de los libros ¡No lea este libro si no cree en la «cerebro-diversidad»!, Un viaje neurobiológico al interior del lenguaje, habla acerca de este espectro.

Y destaca que, en un aula con una enseñanza integral e inclusiva, se puede mejorar mucho la vida de estos niños, logrando que lleven una vida normal.

 

Síntomas de los niños con autismo

  • Hipersensibilidad táctil y olfativa.
  • Ser repetitivos y reservados. No participan en juegos compartidos.
  • Sensibles a los ruidos que a nosotros nos parecen normales (como el sonar de una campana, un timbre o el ruido del tránsito)
  • Son literales. No entienden las metáforas ni los dobles sentidos.
  • Son incapaces de mentir.
  • Problemas del lenguaje y la atención. Problemas para escribir y hablar correctamente.
  • Algunos, padecen de discapacidad intelectual.
  • No les gusta que se los toque y son muy perceptivos emocionalmente.
  • En ocasiones presentan problemas auditivos.
  • Les cuesta comunicarse con los demás. No les interesa comunicarse.
  • Son muy rutinarios, y les molesta cuando algo sale de esa rutina.

 

Pensamos que es imposible, luego de leer todas estas características, que personas con autismo puedan ser deportistas profesionales o escritores de libros.

Te presento a Lucía y Sergio.

Lucía Utrilla es una joven autista sevillana que fue campeona de esquí en España. Anteriormente ganó la medalla de plata en Habilidades en Andorra en 2014 y el bronce en la misma categoría en Sierra Nevada en 2010. En el Trofeo Santiveri 2014 consiguió la medalla de plata en Discapacidad Intelectual y el Premio a la Mejor Progresión Deportiva de la temporada.

 

La madre de Lucía cuenta que se le diagnosticó autismo a los 7 años. “Jamás pensé que mi hija pudiera llegar a ser Campeona de esquí a nivel Nacional”, expresa.

Lucía, además de luchar con su condición de autismo, debió someterse a un duro entrenamiento. Debió soportar el frío de la montaña, aprender a trabajar en equipo y a comunicarse y seguir las órdenes de sus instructores. Con apoyo de sus padres, la contención de sus profesores y su arduo esfuerzo diario, Lucía llegó a cumplir su sueño y a superarse a sí misma y a su síndrome.

Sergio Gómez tiene 10 años, y padece autismo. Le cuesta leer y expresarse. No obstante es, a tan temprana edad, autor de su propio libro. El mismo se titula Mi universo azul. De zombis, monstruos y personajes imaginarios, el cual tiene de 29 cuentos.

 

Su padre relata que, cuando Sergio tenía 5 años, su lenguaje era muy limitado. Casi no decía palabras. Fue así que empezó a leerle todas las noches para fomentarle el habla. Al principio no hubo mucho éxito, pero de a poco Sergio comenzó a interesarse por la lectura. Hasta llegar a leer por su cuenta.

El editor del libro expresa que el mismo, es de un nivel muy alto. Con historias y personajes con muy buen nivel de fantasía y gracia. Es un caso pionero en el mundo. Con trabajo duro, el acompañamiento de su padre, confianza y optimismo, Sergio logró su meta de convertirse en escritor, superando toda barrera y obstáculo.

 

Algunos de los relatos expresan situaciones en donde se ven reflejados los padecimientos que tienen los niños con autismo. Se pueden leer algunos de los cuentos de Sergio en este enlace: https://leemosuncuento.wordpress.com/2018/11/18/enrique-el-zombi-que-no-se-cepillaba-los-dientes/#more-456

Di: Sí puedo.

Toma nota de estos ejemplos y recuerda que puedes llegar a lograr lo que te propongas. Solo debes tener paciencia y fe en ti mismo. Confianza en tus habilidades. Y optimismo para llevarlas a cabo.

Ninguna tarea es fácil. Y puedes equivocarte en los primeros intentos. Pero debes seguir adelante. Los errores nos marcan y enseñan, pero no definen nuestro destino. Recuerda los ejemplos de Lucía y Sergio.

 

¡Ánimo! ¡Ponte a trabajar en eso que deseas! ¡Y no dejes que nadie te diga que eso es imposible!