En otoño de 2012, Nick Grava visitó durante dos semanas a su hermano Chris, que estudiaba en la Universidad de Ciudad del Cabo. Juntos hicieron turismo por los alrededores, hasta que encontraron una casa de acogida para huérfanos y niños vulnerables en un municipio cercano.

Pudieron ver como las condiciones en que vivían eran impactantes, entre otras muchas cosas, apenas podían contar con recursos de primera necesidad, comida, pañales…, y casi no podían pagar a los cuidadores.

Ante ese panorama, decidieron cancelar su billete de regreso a casa y permanecer allí el tiempo necesario para ayudar a mejorar las condiciones del orfanato.

Unos seis meses después, Nick y Chris volvieron al orfanato para saber de primera mano como seguía todo. Fue entonces cuando pudieron grabar la enorme gratitud que demuestran los niños y el resto de personas de esa pequeña localidad.

 

 

Juntos han creado Intsikelelo, que significa (bendición), una Asociación con sede en Estados Unidos que se dedica a ayudar a intensificar esfuerzos en Sudáfrica.