Es común que las personas que dan algo esperan obtener una recompensa a cambio, incluso esa puede ser la principal razón por la que muchos participan en obras benéficas. Esta actitud, muy lejos de ser generosidad, más bien parece un negocio, ya que se obtiene un beneficio a cambio de lo que se ofrece.

 

La generosidad, por su parte, supone mucho más: es el hábito de dar o compartir con los demás sin recibir nada a cambio. No abarca solo el plano material, sino también el emocional, e implica ser solidarios con nuestras palabras e incluso con nuestro tiempo.

No nacemos siendo generosos, sino que debemos esforzarnos por desarrollar esta cualidad. Vivimos en un mundo que persigue el beneficio personal, anteponiendo los intereses propios a los de los demás. Esta actitud no genera felicidad, sino que fomenta el egocentrismo.

Ser generosos provoca felicidad y paz interior como resultado de la ayuda desinteresada a otros. Esa tranquilidad personal contribuye a conseguir una actitud positiva ante la vida, mostrar empatía con las personas que nos rodean y actuar en su favor.

La generosidad verdadera se demuestra con acciones que, en muchos casos, exigen dar de nuestro tiempo y recursos a favor de otros más necesitados. Si estamos pensando en plantearnos nuevas metas, demostrar mayor generosidad es una de ellas. ¿Cómo podemos hacerlo?

Maneras de demostrar generosidad

Acompañando a alguien que esté pasando por un momento difícil: Quizás solo sea necesario escuchar sin hablar, pero dando de nuestro tiempo demostraremos nuestro apoyo en esos momentos de dificultad.

Haciendo donaciones: Podemos mostrar generosidad con nuestro dinero, aunque tengamos poco. No importa la cantidad que aportemos, por pequeña que sea impactará en aquellos que no tienen nada.

Realizando voluntariados: Es una excelente manera de dar de nuestro tiempo para apoyar obras de bien común. Especialmente cuando suceden catástrofes siempre son necesarios voluntarios para apoyo en las labores de rescate.

 

Compartir nuestros recursos: Ofrecer pequeños obsequios a nuestros conocidos, sin ser un día especial, demostrara el cariño que les tenemos y ayudará a que se sientan mejor.

Demostrar consideración con los más necesitados: Debemos ser considerados con todas las personas, pero especialmente con los más necesitados: personas con discapacidad, adultos mayores, huérfanos, etc. Una muestra de amabilidad, por muy sencilla que sea, bastará para hacerlos felices e infundirles la fortaleza que necesitan.

Donar objetos que no usemos: Existen muchas cosas que no usamos y que pueden servir de gran ayuda para otros. En vez de acumular objetos sin sentido, sería generoso donarlas a quienes tienen menos.

 

Estas no son las únicas maneras de ser generosos que existen, cualquier forma de dar desinteresadamente también entra en el listado. Por lo cual, no importa cuál o cuáles seleccionemos, lo importante es mostrar generosidad con nuestras palabras y acciones.