De acuerdo a la Real Academia Española de la Lengua, RAE, en su acepción de definición científica, sonido es la vibración mecánica transmitida por un medio elástico.

Una explicación más sencilla podría ser que el sonido es una onda que se transmite por el aire y que al llegar a nuestros oídos produce una sensación, es decir, la oímos.

El sonido se caracteriza por su frecuencia, su nivel de presión sonora (su intensidad) y su duración. La unidad de medida del nivel de presión o intensidad es el decibelio.

¿Cuándo se convierte el sonido en ruido?

Definamos que es ruido de acuerdo a la Real Academia Española. Ruido es “un sonido inarticulado por lo general desagradable”, y yo añado, molesto y nocivo.

¿Cuántos de nosotros nos damos cuenta de que había un ruido cuando éste ha dejado de producirse? Y es que parece que ante tantos ruidos y tan continuos, nos insensibilizamos. Eso no quiere decir que no nos afecten, lo hacen, mucho y de forma inimaginable para nuestra salud, sino que nos habituamos a ellos.

El ruido aceptable, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, (OMS) es de 40 decibelios. Hay sonidos que con una intensidad de 50 decibelios son molestos para una parte de la población, quizás más sensible y los «ruidos» de 60 decibelios interfieren en nuestro sueño y por lo tanto ayudan a generar aquellas enfermedades que aparecen por la falta de descanso.

Y es que, el ruido, no sólo molesta, sino que enferma e incluso mata.

Los factores que hacen que el ruido nos afecte a unos más que otros, depende de una serie de características físicas y sociopsicólogicas, que el Observatorio de Salud y Medio Ambiente, junto con DKV reflejan claramente en la imagen siguiente:

Los efectos de ruido en nuestra salud, de acuerdo al Observatorio de Ruido y Medio Ambiente de DKV y GAES y el Observatorio de Ruido y Medio Ambiente de Andalucía, se pueden clasificar en:

Para una mejor identificación de qué ruido, qué ambiente, situación, actividad y aparatos lo producen, el nivel de presión acústica que posee cada uno de ellos y de cómo afecta a nuestra salud, se muestra la siguiente tabla que refleja las conclusiones del estudio realizado a tal fin por el Observatorio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid en el año 2017.

Y aunque la tabla anterior se refiera a Madrid, ninguna ciudad del mundo está libre del ruido y sus nefastos efectos. Nueva Delhi en la India, Beijing en China, Buenos Aires en Argentina, Ciudad de México, Barcelona en España, Estambul en Turquía, etc, están entre las diez ciudades más ruidosas del planeta y sus habitantes por los tanto, los más expuestos a todos las enfermedades anteriormente mencionadas.

Protejámonos de los ruidos, prolonguemos nuestra vida y la calidad de la misma y recordad que tan dañinos son para nuestro organismo los 120 decibelios del ruido de un motor de avión como escuchar una balada romántica a esa intensidad.

Feliz silencio…