Cuando nuestro padre se enfada, nos reprende, o simplemente nos dice que debemos hacer una cosa de cierta manera, siempre lo vemos injusto, parece que lo que nosotros queremos apenas importa.

Como ejemplo, de niños, tenemos muy acentuado el sentido de la posesión, nos cuesta compartir, pero pasamos por alto algunas lecciones muy importantes como la que dice que «ser rico no se trata de cuanto tienes, sino de cuanto das… y de algún modo, cuando tu das, eres más feliz».

Después de ver este vídeo, comprenderás todos esos actos de tu padre que un día te hicieron impacientar.

 

 

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