Venezuela a lo largo de su historia ha sido el lugar donde múltiples culturas han decidido construir una nueva vida. Sin embargo, desde el año 2014 ha cambiado esta premisa, con una diáspora venezolana que con el pasar de los años ha incrementado de manera considerable.

 

Actualmente, más de 4 millones han decidido dejar su país en busca de nuevas y mejores oportunidades; debido a las carencias en medicinas, alimentos y servicios básicos (agua, electricidad, gas doméstico y aseo urbano) y deterioro político-social.

¿A quién afecta?

La diáspora venezolana afecta principalmente al venezolano, obligado a abandonar su país por las condiciones de vida que allí tiene. En ocasiones la huida es caminando y en el trayecto muchos han sido víctimas de extorsión, trata humana, abuso sexual, entre otros.

Luego, afecta a los países a donde emigran, sobre todo a los países latinoamericanos que se han visto saturados con la emigración venezolana y algunos han implementado el sistema de visa para “regular” el flujo de entradas desde ese país.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR (por sus siglas en inglés), para este 2019 ha presupuestado 134 millones de $ en los 16 países con más refugiados venezolanos para poder continuar con la asistencia que les brinda.

¿Qué podemos hacer?

Venezuela atraviesa la peor crisis humanitaria de su historia en las manos de un gobierno que niega su realidad. Sumar voluntades, donar: talentos, habilidades, comida, medicinas, ropa, lo que esté a tu alcance, será de gran importancia para cambiar la vida de más de 4 millones de venezolanos refugiados.

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