Muchas veces creemos que los grandes inventos surgen de un avanzado laboratorio. David, un chico andorrano, de 18 años de edad, nos ha demostrado que no siempre sucede así. Ha sido capaz de crear una prótesis del antebrazo con piezas de Lego, tecnológicamente avanzada, para hacer que su brazo derecho no solo sea un muñón.

Su nacimiento quedó marcado por una malformación denominada Sindrome de Poland. Su brazo no se desarrollaría como a cualquiera, si no que a la altura del codo, quedaría incompleto. Pudiendo usar el izquierdo para las acciones cotidianas.

Un genio

Desde muy pequeño, sabían que David no sería como el resto. El convivir con la crueldad de otros niños, lo hizo crear su propio mundo y perseguir su sueño. Su pasión por la ciencia y la tecnología, lo llevaban a desmontar y montar todo tipo de aparatos eléctricos que caía en sus manos. La curiosidad le hizo crear varios inventos.

Cuando era pequeño, creó con piezas del juego Lego, una prótesis del brazo. Más adelante, su pasión por la música, le hizo ir desarrollando el brazo para movimientos precisos y mejores.

El humor nunca le ha faltado, su nombre en el mundo de la música es DJ «Hand Solo» (solo un brazo).

MK1 y MK2

Sería nueve años más tarde cuando comenzó a trabajar seriamente en su proyecto.

Usó piezas de Lego Technic, un sistema más avanzado de las piezas normales de Lego. El primer brazo, le permitía prensar objetos y aguantaba su peso a la hora de hacer una flexión, mucho mas preciso que el que construyó de pequeño. A este primer brazo lo llamó MK1 y fue capaz de crearlo en tan sólo cinco días.

Su prótesis, tuvo más éxito del esperado, y se replanteó la posibilidad de mejorarlo.

De esta manera, comenzó el nuevo proyecto, al que le añadiría una batería y motores que le permitirían hacer movimientos mucho más precisos a la hora de pinzar objetos más pequeños.

A la segunda prótesis , mucho más compleja en función de sus movimientos, la llamó MK2.

 

Al alcance de todos

Estos prótesis, a la que los recursos utilizados son más baratos que lo qué costaría una prótesis normal, son capaces de hacer la vida más fácil, a personas con pocos recursos económicos.

Los grandes logros se comienzan con pequeños pasos. Esto es sólo una muestra del gran talento que tenemos entre nuestros jóvenes. Deberíamos hacer fuerza para que se les siga apoyando y que sigan creando cosas que nos haga más fácil la vida. Con pequeños esfuerzos, podemos conseguir mucho.

La historia de David, es una más de afán y superación de una persona, a la que una discapacidad no le cortó las alas sino que se las alargó, y en su caso le creó una para poder volar.

Con todo esta emotiva pero bonita historia me viene a la mente la parábola del colibrí:

El bosque estaba en llamas y mientras los animales huían, para salvar su pellejo, un colibrí recogía una y otra vez agua del rio para verterla sobre el fuego.
-¿Es que acaso crees que con se pico tan pequeño vas a poder apagar el incendio?- le preguntó el león.
-Yo sé que no puedo solo -respondió el pajarito- pero yo estoy haciendo mi parte.

Todos deberíamos aportar algo, aunque a veces pensemos que es poco, nunca se sabe que grandes logros podemos conseguir. Como el colibrí, nuestro trabajo estará hecho.