Todos, cuando llega el último día del año hacemos un balance, unos con más exhaustividad que otros, a modo de expurgo, de lo vivido en el año que termina.

Expurgo, acción y efecto de EXPURGAR

EXPURGAR:

def. 1. tr. Limpiar o purificar algo, entresacando lo inútil, sobrante o inconveniente.

Parece que así dejaremos todo lo malo que nos ha pasado durante el año vivido y comenzaremos el nuevo, como una agenda nueva, llena de páginas en blanco donde no aparece nada de lo que arrastramos en nuestras cabezas y nuestros corazones, con la ilusión de llenarla de buenas vivencias, de nuevas experiencias, de ilusiones.

Algunos de vosotros, seguro que el día 31 de diciembre, tenéis unas tradiciones para empezar con buen pie en el año nuevo y las hicisteis.

¿Cuántos de vosotros pusisteis una joyita de oro en la copa con la que brindasteis cuando terminaron las campanadas, para que nos os falte dinerito en el 2019? ¿Cuántos de vosotros llevabais algo rojo, dejasteis la maleta en la puerta, os tomasteis las uvas con las campanadas, casi obsesionados en coméroslas a tiempo a modo de garantía de tener un buen año? Lo que bien empieza… ¿Cuántos disteis el primer paso con la pierna derecha en el primer segundo de 2019, (si sois zurdos, vuestra izquierda es la derecha los diestros, supongo), o cuántos de vosotros quemasteis en el lavabo o la pila de la cocina un papel con todo lo malo o no agradable que hayáis vivido en el 2018 para que no se repita en el 2019?

Y, lo más importante,  ¿cuántos de vosotros tenéis la lista de propósitos de año nuevo hecha?

¿A que adivino vuestra lista? Los propósitos universales o los más comunes en este «primer mundo», donde es un drama quedarse sin batería en el móvil, son, perder esos kilitos de más, ir al gimnasio, o al menos apuntarnos, luego se quedarán los modelitos deportivos pedidos a Papá Noel y/o los Reyes, que siempre cae algo en ambas fiestas,  junto con la bolsa de deporte  y el propósito de ir, en alguno de los cajones del dormitorio,… Otros propósitos,  leer más, viajar más, ver más a tu gente, estudiar algo que se lleva posponiendo una eternidad, cuidarse un poquito más, aprender un nuevo idioma, rectificar nuestros defectos, si escuchamos poco, escuchar más, si no tenemos paciencia, tener más, intentar ser más solidari@…¿voy acertando?

¿Cuántos de los propósitos que os hicisteis para 2018 habéis cumplido?

Y, os pido por favor, que prestéis especial atención a la construcción de la frase, porque, siento ser yo la que os diga, que los propósitos de año nuevo, no se cumplen solos,… es más, hay más posibilidades de que os convenzamos a los incrédulos de que Papá Noel existe, de que nuestros propósitos se cumplan solos

Son «nuestros» por lo que me temo que no basta con escribirlos, hay que trabajar para conseguirlos…

Viendo que los propósitos se suelen quedar en eso, os sugiero que hagáis una lista de DESPROPÓSITOS. Sí, habéis leído bien.

DESPROPÓSITOS

De acuerdo a la RAE  despropósito:

  • desatino, dislate, disparate, inconveniencia, incongruencia, incoherencia, equivocación, error,

otros, más amables completan la acepción con sinónimos como DELIRIO y la amplían, definiendo «con DELIRIO», que significa, mucho, enormemente,

Así que me gustaría que CON DELIRIO  hagáis vuestra lista de DESPROPÓSITOS además de la de PROPÓSITOS para que veáis que solo algunos de los de la primera lista son los que  NO SE PUEDEN CONSEGUIR.

Os animo a que soñéis despropósitos, a que tengáis propósitos, a que los  compartáis, pues nunca se sabe quien puede soñar como tú y acompañarte en el camino.

Os ánimo a que tengáis propósitos que para los demás sean despropósitos, gracias a ellos avanzaremos!

¿¡Cuántos genios fueron antes locos!?

Os animo a que cada noche repaséis vuestra lista y veáis qué habéis hecho por conseguir lo que haya escrito en ella  y hagáis todo lo posible al día siguiente para avanzar en la dirección que queréis ir.

Cambiemos el logo tan conocido de una marca de deporte, «Just, do it» («Sólo, hazlo») por  «Just did it, («lo hice», «lo acabo de hacer»)

Y recordad que no tiene sentido abandonar un propósito o despropósito a los dos o tres meses cuando aún te queda el resto del año para conseguirlo. El partido no termina hasta que el marcador se pone a cero.

 

¡¡¡Feliz año nuevo, lleno de despropósitos que cumplir!!!