¿Quién no ha soñado con ser rico? Probablemente todos hemos imaginado alguna vez (o muchas) todo lo que haríamos con unos cuantos millones extra en el bolsillo. Pero aunque nos han inculcado que el dinero es equivalente de felicidad, así como la mejor forma de satisfacer nuestras “múltiples” necesidades, hoy te quiero invitar a revaluar la riqueza desde un ángulo diferente, uno más complejo, que sobrepasa el dinero y reconoce tus verdaderas necesidades como persona y como ser humano.

Una primera idea que quiero que revalúes hoy es el carácter infinito de las necesidades humanas, y no exagero al decir que bajo una perspectiva moderna las necesidades son “virtualmente infinitas”, esto dado su carácter escalar que varía de cultura en cultura y a través del tiempo. Pongamos un ejemplo, si tienes más dinero y te mudas a un vecindario de ricos probablemente necesitaras comprar un mejor carro, conseguir la membresía de ese exclusivo club social, tener la piscina más grande, etc. Nota que esto no acaba nunca, porque aun después de tener todo el dinero del mundo seguramente tendrás nuevos caprichos -como ser presidente de los EEUU (por dar un ejemplo) -.

Esta forma “normal” de concebir la riqueza está respaldada por múltiples teorías que buscan explicar la motivación y el accionar que impulsa la productividad económica de los individuos, es decir, lo que los motiva a “tener más y más” (principalmente dinero) para satisfacer sus necesidades.

Un buen ejemplo de estas teorías es la pirámide de necesidades de Maslow, la cual básicamente plantea un escenario parecido al ejemplo anterior, donde siempre que se cubre una necesidad progresivamente aparece una superior, un nuevo hoyo que cavar para el conejo (por ponerlo en palabras de Pink Floyd).

Ahora, qué tal si te dijera que en realidad las necesidades humanas fundamentales son pocas, delimitadas y clasificables, lo cual implica que «Todos podríamos llegar a ser realmente ricos«… Tan solo debemos aprender reconocer lo verdaderamente importante y a ser conscientes de nuestras necesidades más fundamentales.

Nuevas teorías y nuevas formas de entender nuestras necesidades individuales y sociales son necesarias, nuevas formas de pensar basadas en una visión más humana que vea a las personas como mucho más que simples “agentes económicos”, “consumidores” o “contribuyentes”, visiones que reconozcan el desarrollo multidimensional y la trascendencia del hombre en términos más amplios, así como su sinergia con el medio ambiente que habita.

Teoría de las necesidades de Max Neef

Hoy les traigo la propuesta de un economista chileno llamado Manfred Max – Neef, según su Teoría del Desarrollo Humano las necesidades humanas fundamentales son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos, lo que cambia a través del tiempo y de las culturas es la manera o medios utilizados para la satisfacción de estas necesidades, así como el énfasis que le damos a unas sobre otras.

Una idea clave para entender el planteamiento de Max-Neef, es la diferencia y las relaciones entre “Necesidades” y “Satisfactores”. Así pues, como verán en el cuadro que resume este planteamiento, la Alimentación sería un Satisfactor de la más amplia necesidad de Subsistencia, es decir que desde esta visión lo que normalmente conocemos como necesidades (educación, vivienda, alimentos, salud, recreación entre otros) realmente son simples satisfactores de necesidades más generales o profundas, que se clasifican según dos categorías las “ontológicas” o existenciales y las “axiológicas”.

Te invito a que tomes unos minutos para analizar esta versión simplificada del cuadro de Max neef y reflexionar sobre tus propias necesidades, identificar que carencias fundamentales has tenido a lo largo de tu desarrollo personal puede ser un buen ejercicio de auto reconocimiento. Por ejemplo, muchos de nosotros no tuvimos la fortuna de crecer en compañía de nuestros padres pues estos se encontraban muy ocupados trabajando todo el tiempo.

También te invito a reflexionar en el potencial revolucionario de adoptar este tipo de perspectiva a nivel social, es decir, de lograr «cambiar lo que consideramos valioso», lo que buscamos como sociedad en conjunto; y es que toda nuestra concepción de riqueza se desmorona bajo una visión como esta, volviendo al ejemplo anterior una familia de “clase media” con padres trabajadores que no tienen tiempo para estar con sus hijos debe empezar a ser vista como una familia pobre, ya que sus necesidades de subsistencia se contraponen a las necesidades de protección, afecto y entendimiento entre pares e hijos.

La construcción de una nueva sociedad requiere de individuos conscientes de sus derechos pero también de sus responsabilidades y de su «valor propio» ; en mi opinión una sociedad no debería llamarse a sí misma civilizada (y mucho menos moderna) si no tiene garantizado el acceso universal a por lo menos las primeras 4 líneas del cuadro de necesidades fundamentales de max Neef (expuestas en el cuadro), este debe ser nuestro verdadero objetivo como individuos y sociedad.

Por ahora procura satisfacer de la mejor manera tus “verdaderas necesidades” y las de tu familia de la forma más balanceada posible, para esto comienza a pensar en cómo no solo el dinero sino también diferentes tipos de satisfactores influyen en tu bienestar: un medio ambiente sano y natural, comida más saludable, ambientes familiares y sociales integrados e incluyentes, ambientes laborales al menos tolerables, ritmos de vida menos estresantes, tiempo libre para tus hobbies, etc.