Historia

La vacuna fue inventada en 1796 por Jenner, tras observar que las mujeres que estaban en contacto con vacas contraían la viruela vacuna,  pero quedaban protegidas frente a la humana. Un siglo después, fue Pasteur quien la perfeccionó y describió en profundidad. Desde su descubrimiento hace 200 años, se ha conseguido erradicar enfermedades como la viruela, el sarampión, la polio o la rubeola.

 

Controversia

A pesar de los claros beneficios y el avance médico que han venido de la mano de las vacunas, desde su descubrimiento hasta los últimos tiempos muchas personas se oponen a ellas. Cada vez más padres se están negando a vacunar a sus hijos, alegando que podrían causar perjuicio para la salud, y conllevar ciertas patologías asociadas. Argumentan, además, que el pasar por ciertas enfermedades en la infancia puede ayudar a fortalecer el sistema inmunitario, o que no hay riesgo de contraer algunas de las enfermedades, aún no vacunándose contra ellas (consideran que muchas son innecesarias). Uno de los principales debates abiertos se basa en la creencia de que el autismo y las vacunas (en concreto la triple vírica; vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola) podrían estar relacionadas.

Desde la psicología, esto se explica por un sesgo de pensamiento denominado «Sesgo de correlación ilusoria».  Este sesgo hace que tendamos a sobreestimar la relación entre dos sucesos. De este modo, la gente solo tendría en cuenta los casos en los que niños autistas fueron vacunados, y no todas aquellas personas que, aun habiendo sido vacunadas, no tenían autismo. Es decir, teniendo la idea, atienden tan solo a los casos que la confirman. La teoría ha sido desmentida por varios especialistas y estudios, pero aún así sigue habiendo padres que se niegan a vacunar a sus hijos.

Consecuencias

Según datos de la OMS, hace doce años se consiguió reducir el sarampión un 91% en África y hasta un 68% en el resto del mundo. Sin embargo, debido al movimiento antivacunas, esta enfermedad, que se consideraba prácticamente erradicada, está volviendo. En lo que llevamos de 2019, los casos de enfermos de sarampión se han cuadruplicado con respecto al año pasado. Véase el caso de la familia francesa sin vacunar que el pasado febrero reintroduce el sarampión en Costa Rica tras 5 años sin casos registrados. Por ejemplos como este, si bien vacunarse no suele ser obligatorio, se recomienda hacerlo, no solo por tu salud, sino también por solidaridad con las personas de tu entorno. Además de las vacunas generales de tu zona habitual, deberás vacunarte cuando hagas un viaje al extranjero.

 

¿Qué puede pasar si no me vacuno?

Vacunarse no solo sirve para prevenir que nosotros contraigamos una enfermedad, sino que permite su control y, en algunos casos, incluso su erradicación. Además de evitar el contagio de esa enfermedad, previene complicaciones de ciertas patologías y algunos tipos de cáncer (Fuente: Gobierno de Aragón).

Si bien la única enfermedad que se ha podido erradicar hasta el momento es la viruela, las vacunas pueden prevenir otras tantas como son: la hepatitis B, la difteria, el tétanos, la tosferina, la poliomielitis, el haemophilus influenzae tipo B, el meningococo C, el neumococo, el sarampión, la rubeola, la parotiditis epidémica o paperas, la varicela, el virus del papiloma humano, el meningococo B, el rotavirus, la hepatitis A, la gripe, etc. (Fuente: infosalus.com).

No obstante, no todos reaccionamos igual. Pueden darse casos en los que, tras la administración de la vacuna, la persona sufra cierto malestar, fiebre o dolores musculares, lo que podría llevar a algunas personas a oponerse a su aplicación. Sin embargo, esto no significa que la vacuna sea perjudicial para nuestra salud ni que no vaya a funcionar, sino que son síntomas normales que pueden experimentarse y manifiestan una reacción de nuestro cuerpo a la dosis.

Medidas

Si se pretende frenar el movimiento antivacunas, debe haber una acción conjunta entre las autoridades y profesionales sanitarios, los medios de comunicación (que consigan transmitir los beneficios y peligros de la no vacunación) y el gobierno en general. Respecto a este último, el movimiento antivacunas ha llegado a tal punto que podemos encontrar cómo algunos países como Hungría podrán quitar la custodia a los padres que no vacunen a sus hijos, ya que se considera una falta al cuidado y la protección de los menores.

Cada región o comunidad tiene su propio calendario para orientar a la población.

Puedes consultar el calendario de tu país en el siguiente enlace https://vaccine-schedule.ecdc.europa.eu/