El sedentarismo es uno de los grandes problemas de nuestra actual sociedad. Entre un 25 a un 35% de la población española lleva una vida totalmente inactiva. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que 150 minutos a la semana de actividad física moderada son suficientes para vencer el sedentarismo y los peligros que conlleva. Hay muchas maneras de realizar deporte y la más sencilla es caminar.

Caminar es una actividad de bajo impacto que se puede realizar todos los días. No importa ni la edad ni la condición física que se tenga. Al caminar, ponemos en movimiento 200 de los 650 músculos de nuestro cuerpo.

La mayoría de personas no caminamos ni 5.000 pasos al día. Se han establecido diferentes perfiles de actividad en base a los pasos realizados diariamente:

  • Sedentario: 5.000 pasos al día.
  • Poco activo: 5.000 a 7.500 pasos al día.
  • Más o menos activo: 7.500 a 10.000 pasos al día.
  • Activo: 10.000 a 12.000 pasos al día.
  • Muy activo: más de 12.000 pasos al día.

Especialistas han señalado que si al menos se dan 10.000 pasos diarios, el impacto en nuestra salud es notablemente positivo.  Para conocer el origen de los famosos 10.000 pasos hay que remontarse al Japón de la década de los 1960. Allí, el doctor Yoshiro Hatano desarrolló el programa “Mampo-Kei” (Programa de los 10.000 pasos) para estimular a la gente a hacer ejercicio andando y midiendo el número de pasos.

Realizar 10.000 pasos diarios puede parecer un reto imposible de cumplir pero es más sencillo de lo que pensamos. No hay que obsesionarse. Podemos realizarlo llevando a la práctica varios cambios en nuestro día a día como ir a trabajar andando o sustituir el ascensor por las escaleras.

Si consideramos que 10.000 son muchos pasos, podemos empezar con algo más suave e irnos fijando metas. Poco a poco, sentiremos como mejoramos y nos motivaremos aún más. El objetivo es andar de forma gradual y, con el tiempo, llegar a los 10.000 pasos. Este cambio es posible, y solo necesitas 30 días para que esta práctica se convierta en algo instintivo que realizamos sin darnos cuenta.

No obstante, no vale andar a cualquier ritmo. Las caminatas deberían oscilar entre los 4 y los 6 km/h para ser realmente efectivas. A continuación presentamos algunos consejos para salir a caminar:

  • Vestirse de forma adecuada. La ropa ha de ser amplia y con un tejido que favorezca la transpiración.
  • Mimar los pies. El calzado debe ser el adecuado para caminar con suelas flexibles y de la talla correcta.
  • Hidratarse. Es importante beber agua antes, durante y después de cada caminata.
  • Realizar estiramientos. El objetivo es reducir la tensión muscular que se genera con la práctica del deporte.

Es conveniente recordar la necesidad de acompañar el ejercicio con una alimentación equilibrada.

Las nuevas tecnologías ayudan a medir la actividad física diaria y, cómo no, permiten llevar un registro de los pasos que realizamos. Son muchas las opciones que tenemos a nuestro alcance, desde pulseras inteligentes a aplicaciones para dispositivos móviles.

podómetro

Si hasta ahora no te hemos convencido, cambiarás de opinión al saber que haciendo ejercicio también puedes apoyar diferentes causas solidarias. Con Charity Miles o iWOPI los kilómetros recorridos se convierten en donativos económicos. Es muy sencillo. Solamente hay que registrarse de forma gratuita y empezar a caminar para que nuestro dispositivo registre los kilómetros. Al finalizar nuestra actividad deportiva el sistema realizará el donativo a la organización que hayas elegido previamente. Es una forma bonita de aportar con nuestro esfuerzo y que os animamos a incorporar en vuestra rutina diaria.