Aunque este debate parece que no tiene fin, afortunadamente cada vez es menor la discriminación existente con respecto a las preferencias a la hora de tener una pareja.

Este grupo de niños nos demuestran, desde su inocencia, cual debería ser el pensamiento idóneo con respecto a este tema. Y a su vez, revelan que la tolerancia no es cuestión de conocimientos, sino de respeto.

 

 

 

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