¿Cuántos de nosotros nos hemos encontrado realizando alguna actividad creativa mientras un sentimiento de bienestar se acumula en nuestro pecho? ¿Acaso fue pintando, actuando, bailando o escribiendo? ¿Esto ayuda en algo a nuestro estado de ánimo?

En los últimos años, la psicología ha tenido un enorme avance en la diversidad con la que se aplica su práctica dentro de la terapia. Conocemos como terapia a cualquier método o proceso mediante el cual se trabaja para una mejoría personal. Una gran gama de herramientas han surgido y han hecho que se fomente el bienestar óptimo en las personas. La arteterapia viene a formar parte de estas herramientas, pero ¿qué es y para qué se utiliza?

¿Qué es el arteterapia?

El arteterapia es una disciplina terapéutica especializada en promover el desarrollo personal, el autoconocimiento y la resolución emocional del ser humano a través de la expresión artística. Dentro de las técnicas utilizadas encontramos una gran variedad; algunos ejemplos son: pintura, dibujo, baile, teatro, canto, escritura, manualidades, escultura.

Si bien el arteterapia surgió con fines meramente terapéuticos, actualmente ha llegado a utilizarse como una técnica alternativa para la exploración personal a través del arte o actividades creativas. Dicha exploración favorece procesos individuales tales como el cambio, flexibilidad, creatividad, motricidad, percepción e intuición.

Estamos hablando de que, más allá del mero uso de la técnica, las actividades creativas nos sirven como herramienta para favorecer nuestro desarrollo personal, no solo a un nivel de resolución de conflictos, sino también el acercamiento con nosotros mismos y nuestras emociones. El arte tiende a conectar siempre con un lado sensible del ser humano.

 

¿Cómo se aplica?

Lo interesante de todo esto es que no se utilizan únicamente las técnicas más conocidas de arte. El arteterapia ha buscado que este tipo de beneficios, se dé en un mayor número de actividades creativas, con el mismo objetivo en común. Que no se nos haga extraño que una persona utilice la elaboración de títeres para poder expresar sus emociones y utilizar sus habilidades para dicha creación.

Mucho de lo que se le reconoce a esta disciplina es su especial aplicación dentro de las áreas no verbales de una persona, que ayudan a explorarlas de una manera más flexible y no tan directa. Quizás nos encontremos un día con el deseo de no querer hablar con nadie porque nos sentimos tristes, pero tal vez, al tomar una libreta y colorear mandalas, expresamos esa emoción sin tener que estar en contacto externo.

Imaginemos que estamos a punto de presentar un proyecto, un examen o una conferencia; seguramente sentiremos nervios y nos encontraremos agitados. Utilizando el arteterapia, seleccionamos la técnica que más nos agrade o nos venga bien para expresar esa emoción.  El objetivo posterior al uso de la técnica es expresar la experiencia que ocasionó en nosotros el utilizarla, y hacer consciente nuestro sentir antes y después de esta.

¿Hacia quién va dirigida?

Un público extenso forma parte de esta disciplina, casi cualquier persona puede practicarla porque realmente va dirigido a un público en general. No es necesario una edad mínima para realizarla, sin embargo, si de niños se trata, es recomendable que sea a partir de los 3 años para que el trabajo sea más rico en experiencia. Tampoco existe una edad límite, puesto que es continuamente recomendado para personas de la tercera edad,  ya que estimula sus habilidades de manera completa.

Generalmente, el mismo hecho de elaborar algo nos da una sensación de bienestar y satisfacción porque nosotros somos los autores de la pieza. Ahora, agregarle a esto una interpretación de lo que hicimos, sumado a las sensaciones presentes en el proceso, nos dan una perfecta combinación.

 

¿Qué esperamos para buscar alguna actividad que nos agrade y nos haga sentir en contacto con nosotros mismos? ¡Suena divertida y prometedora esta experiencia!