Nuestro hábito de alimentación lo aprendemos desde muy pequeños, de hecho, en el momento que empezamos a comer sólido. Así que cambiarlo no es tarea fácil cuando ya somos adultos ya que hay que cambiar una costumbre de muchos años y buscar alternativas al mismo tiempo.

En los últimos 50 años el aumento de consumo de carne por persona ha aumentado exponencialmente, con lo que, aun consumiéndolo de forma equilibrada, se está por encima que en años atrás.

Hay diferentes opciones alimenticias o “etiquetadas” ,carnívora, vegetariana, flexitariana, vegana…, y que son aceptables para nuestra salud, pero se elija la que se elija hay que seguirla con conocimiento de lo que se hace y responsabilidad.

Como opción personal, decidí hace un tiempo cambiar mi alimentación por razones de salud. Probé una dieta vegana y me funcionó; no solo mejoré la salud si no el funcionamiento de mi cuerpo. De esta manera decidí cambiar a este tipo de alimentación.

Puedo decir que no soy vegano, pero pienso en ello como un camino en el que la meta es conseguirlo, y ese camino ya es en sí un logro. Cada paso que doy en ese sentido es una mejora en mí y la naturaleza en general.

Muy de vez en cuando como carne y pescado, y productos lácteos casi a diario. Esto solía causarme un poco de estrés por que no conseguía seguir una dieta 100 % vegana. Pero luego aprendí que, en este camino o transición, tengo que seguir mi propio ritmo, y de esa manera, cada paso que doy es hacia adelante hasta conseguir mi meta.

Pienso que la gente, en general, tendría que hacer un cambio en la alimentación y empezar a reducir el consumo de carne y pescado. No es necesario radicalmente cambiar, pero si marcarse un camino que haga esto posible.

Hay varias razones que creo deberían tener suficiente peso para que la sociedad empiece ese cambio de hábito y empiece la reducción de consumo de carne:

  • La industria cárnica y láctea producen más CO2 que el resto de industrias afectando gravemente al medio ambiente, con lo que reduciendo su consumo reduciremos su emisión.
  • La manera en que los animales son tratados y después sacrificados es generalmente brutal con lo que produce mucho sufrimiento, y eso se puede evitar.
  • Es mucho más saludable comer pequeñas cantidades (o ninguna) de carne y pescado y basar la mayor parte de la dieta en vegetales y legumbres.

¿Como disfrutar este camino y hacerlo un modo de vida?

Descubrir nuevos alimentos es un factor que ayuda bastante, ya que la variedad de recetas y platos que se pueden preparar aumenta considerablemente.

Por otra parte, aprender a cocinar o mejorar habilidades en la cocina también ayuda, así como conocer platos de otros lugares y aprender a cocinarlos y modificarlos nos presta una variedad de platos inmensa.

En conclusión, se puede disfrutar de platos deliciosos sin carne, y del sabor de la carne en ocasiones puntuales (si no lo puedes evitar).