¿Qué hora marca tu reloj?  El mío exactamente no lo sé, pero siempre ha ido algo descompasado con los relojes de mi entorno y seguro, que el de algunos de vosotros, también.

Cuando eres bebé, parece que tienes que hacerlo todo a un tiempo determinado. Fijar la mirada: a los dos meses. Coger cosas: a los tres. Dientes: a los seis meses. Andar: a partir del año. Tu primera palabra: entre los seis y los nueve meses y da igual que sea un balbuceo, lo dicta el reloj social y será tu primera palabra.

Cuando te escolarizas, lo oficial es para todos igual, pero el resto…, pubertad: entre los 11 años y los 13. La edad difícil de la adolescencia: desde los 13 hasta los 17. A los 17, a puertas de la universidad, espero que tengas claro qué estudiar y cómo enfocar tu vida para ser un “adulto de provecho”, porque lo marca el reloj social…

Cuando se tiene suficiente madurez emocional, te das cuenta de que todo eso es orientativo. Puede que empieces la universidad a los 18 y que la termines a los 25, incluso a los 27, y NO PASA NADA. Tampoco PASA NADA si encuentras tu vocación en otro sitio distinto a las aulas universitarias o no sabes lo que quieres hacer a los 17. Muy pocas personas tienen una vocación clara, la mayoría suele tener tal diversidad de intereses que saltan de unos a otros hasta llegar al definitivo en un momento distinto al del reloj social pero adecuado en el suyo, y NO PASA NADA.

Todo lo anterior, es una breve introducción al video que os dejo a continuación y que viene a decir que no a todos nos pasan las mismas cosas en los mismos momentos de nuestras vidas, y NO PASA NADA.

Los más críticos dirán que es el típico video que trata un tópico ya manido y puede que nos les falte razón, pero a veces es necesario que alguien, de alguna forma, nos recuerde lo que ya sabemos y parece que olvidamos.

Yo, personalmente, me quedo con la siguiente frase de Einstein que se menciona en el video:

“Not everything that counts can be counted
“No todo lo que cuenta, puede ser contado”
“and not everything that’s counted truly counts”
“y no todo lo que se puede contar, cuenta de verdad”

Una traducción menos literal pero que a mi entender explica mejor el significado de lo anterior sería:

“No todo lo que es importante puede cuantificarse y no todo lo cuantificable importa de verdad.”

Si vuestro reloj está desajustado, no os preocupéis. Todos los relojes acaban marcando todas las horas. O quizás no, pero…

¡NO PASA NADA!

¡Qué lo disfrutéis!