Uno de los principales objetivos de muchas personas es bajar de peso, sea por salud o simplemente estética. Es un objetivo famoso en cada listado de metas para año nuevo. Esto implica hacer ejercicios, cambiar ciertos hábitos alimenticios y seguir una dieta. Si realizamos estos cambios es posible que consigamos nuestro objetivo. Ahora bien, es probable que en poco tiempo estemos igual que antes y sea necesario empezar todo el proceso.

 

Quizás en este punto te encuentres analizando cuántas veces ha sido necesario volver a empezar una dieta. Si es así, no eres la excepción, es algo más común de lo que imaginas. La razón es sencilla, al lograr nuestro objetivo, volvemos a nuestro antiguo estilo de vida, y con ella vuelven esas libritas indeseadas. Esto no significa que tengamos que vivir en una dieta, sino adoptar un estilo de vida más saludable.

Aunque en muchos casos el retroceso puede depender de nosotros, no siempre es así, sino que es una consecuencia de la dieta que elegimos. ¿Por qué? sencillamente porque muchas exigen realizar cambios drásticos en poco tiempo, por lo cual resultan muy difíciles de seguir. Así que terminamos cansados de seguirlas y volvemos a subir el peso que habíamos perdido.

Problemas de Salud

Esos estrictos regímenes alimenticios también pueden afectar nuestra salud, debido a que muchos privan nuestro organismo de los nutrientes que necesita. La página Lifestyle indica que las dietas que aseguran resultados en pocas semanas o meses pueden provocar graves daños. Entre otros problemas menciona “un déficit nutricional bastante agresivo”, debido a que generalmente no cubren los requerimientos de nuestro organismo. Además, existen otras consecuencias no deseadas como “cambios de humor, desequilibrios emocionales, pérdida de masa muscular, entre otros”. 

Entonces, ¿Cuál es el mejor método de perder peso y mantenernos?

Adoptemos hábitos saludables

Las investigaciones sugieren que la manera más segura de perder peso y no volver a aumentarlo es adoptando hábitos saludables. Es recomendable realizar ejercicios regularmente, ingerir alimentos saludables, reducir las porciones de comida y aumentar la cantidad de frutas y verdura en nuestra alimentación. Evitar la comida chatarra, grasas o alimentos que sabemos que no nos dan ningún beneficio.

 

Llevar un estilo de vida saludable mejora la salud cardiovascular porque ayuda a prevenir ciertas condiciones de salud, como las enfermedades del corazón, la apoplejía y la hipertensión arterial. Además, fortalece el sistema inmunológico, aumenta los niveles de energía, mejora tu humor y estado de ánimo, ayuda a regular el sueño, entre otros. Contribuyendo a controlar la ansiedad y el estrés, factores que contribuyen a comer en exceso y provocan depresión.

En vista de lo anterior, sería una buena meta adoptar un estilo de vida más saludable sin importar que estemos en nuestro peso ideal. En caso de requerir un régimen especial, sería beneficioso buscar ayuda de un nutricionista. Así garantizamos perder peso y mantenernos sin afectar nuestra salud.