Existen momentos de nuestras vidas que se quedan grabados, instantes que aún con el paso de los años recordamos con tanta claridad que nuestra imaginación se convierte en pincel sobre un lienzo de recuerdos y nostalgia. Y es entonces, reviviendo esos momentos, cuando podemos darnos cuenta de que cada día, con nuestras acciones, escribimos nuestra historia, al igual que la de las personas a las que en alguna ocasión procuramos felicidad, recordándonos que aquello que hagamos por el bien de los demás, de alguna manera, siempre será parte de nuestra obra.

Bajo esta reflexión nació Dakari, felicidad en lenguaje africano, una asociación altruista con la vocación de generar conciencia social, de sensibilizar y poner la mirada en aquellas situaciones de desigualdad que nos rodean y, sobre todo, de actuar para corregirlas e intervenir en beneficio de quienes lo necesitan.

La asociación emerge con un grupo de voluntarios que se ha formado acompañando a niños con cáncer haciendo sus días de hospitalización más entretenidos. Pero no se reduce  solo a  esos pequeños, también lo hará con cualquier otro niño menor de 18 años que se encuentre en una situación vulnerable tanto en España como en cualquier país en vías de desarrollo animando, educando y sensibilizando en aras del fomento de la solidaridad y la mejora de la calidad de vida.

Dakari no solo trabaja en actividades con menores, también lo hace a través de su web. En ella se encuentran el blog y los vídeos sociales con los que se fomenta el altruismo, el pensamiento crítico y la acción para lograr el cambio global. Porque cada día, a nuestro lado y a cientos de kilómetros, se dan situaciones en las que es necesario actuar. Porque es preciso fomentar el pensamiento cívico que abra los ojos a esas realidades y que nos haga adoptar el papel protagonista que debemos tener en el cambio social global. Porque cada granito de arena cuenta para construir esa montaña llamada conciencia crítica colectiva.

 

Es hora de despertar, es hora de crear conciencia, es hora de DAKARI.