La respuesta a esta pregunta dependerá de a quién se le pregunte, de su edad, de su cultura… e incluso del sexo. Esta última característica determina que en muchos grupos los varones deban demostrar características como su fuerza o valentía. Mientras, las mujeres deben ser bellas, y buenas en el cuidado de la casa o del resto de la familia. La manera en que se comienza a considerar a una persona adulta depende mucho del sitio en que se encuentre. En algunos casos, el paso de niño a adulto es superado por toda la población a una determinada edad. En otros, los individuos deben ganarse el derecho a dejar de ser tratados como niños.

Paso a la adultez en diferentes culturas

Hacerse mayor puede significar ser capaz de desempeñar las tareas que, se supone, debería poder realizar una persona adulta. En muchas culturas y grupos, los adolescentes deben pasar una serie de pruebas físicas, de valor, resistencia, o habilidad. Deben demostrar que, efectivamente, merecen ser tratados como adultos. Este es el caso, por ejemplo, de la tribu de los Bunlap en la Isla de Pentecostés (Pacífico Sur). Sus miembros hacen una especie de puenting, saltando desde una torre de entre 20 y 30 metros de altura. Deben tratar de acercarse lo máximo posible a la muerte para conseguir honor. También los Maasái, de Tanzania y Kenia deben demostrar su valor y habilidad. Esta vez, por medio de la caza de un león, tras lo cuál serán considerados guerreros adultos.

Al margen de estos rituales, en los que el joven debe demostrar ser capaz de algo, hay otra clase de ritos, con carácter más simbólico. En algunos lugares, el paso a la adultez se da de la mano de rituales religiosos, como el Bar Mitzvá judío. También celebraciones, como la quinceañera en Hispanoamérica o el Sweet 16 estadounidense. Otro ejemplo de ritual con simbolismo más allá de una celebración, es el de las mujeres Okrika de Nigeria.  Estas mujeres deben cantar en un río durante días hasta ser rescatadas. Lo consideran un modo de romper el lazo con los espíritus del agua a los que se las cree ligadas desde niñas.

Problemas de verse obligado a madurar

Si bien en muchos de estos casos se considera al menor preparado para enfrentarse a la edad adulta, lo cierto es que muchas veces esto no es exactamente así. Puede darse el caso de que los adolescentes, debido a la presión impuesta, traten con todas sus fuerzas de demostrar que pueden “dar el paso”, de superar las pruebas propuestas. No obstante, esto tan solo sería un indicativo de cara al ritual, pero no demuestra que hayan alcanzado una verdadera madurez mental o psicológica. Esta especie de creencia de que deben hacerse mayores, provoca muchos problemas cuando el individuo se da cuenta de que no es capaz de vivir por sí mismo.

En ocasiones ni siquiera sus familias están dispuestas a prestarles apoyo una vez que se los considera emancipados, lo que podría impedir un verdadero desarrollo y el correcto desempeño de lo que se debe hacer. También posible infelicidad y frustración de los miembros al no verse capaces de hacer frente a “su nueva vida”.

Para ti, ¿qué significa hacerte mayor?

Quizá no haya una especie de ritual o celebración, sino que la propia sociedad y sus semejantes comiencen a exigirles una serie de cosas. En este caso alguna gente podría sentirse mal si a cierta edad todavía no ha conseguido hacer lo que cree que debería.  Por ejemplo, ir a la universidad, salir de casa de sus padres, formar una familia, etc. Y es que la madurez no llega igual para todo el mundo ni en el mismo momento.

Es importante que cada persona sea consciente del momento de su vida en el que está, de lo que está haciendo y de dónde quiere llegar. Que no se imponga prisas ni agobios y haga lo que crea en cada ocasión, cuando esté preparado.