«¿Qué hago con mi viejo móvil? Ya no da para más». Probablemente te habrás hecho esta pregunta cada vez que hayas comprado un modelo más nuevo, más completo o con más capacidad. En tu mano está tomar una decisión sostenible o convertirlo en basura tecnológica.

¿Qué es la basura tecnológica?

  • La basura tecnológica está formada por los desechos de cualquier aparato que requiera de electricidad para funcionar. No importa si se trata de una nevera, un ordenador o un teléfono móvil. Sea analógico o digital, tanto si va conectado a la corriente como si funciona con pilas o baterías, una vez en el vertedero, ese aparato es basura tecnológica.

¿Cuáles son sus causas?

Obsolescencia programada

  • ¿No has oído nunca eso de «es más caro arreglarlo que comprar uno nuevo»? ¿Cuántas veces una impresora ha dejado de funcionar sin más? ¿Por qué la lavadora, de repente, ha dicho basta, con lo bien que la cuidabas? Los fabricantes no tienen ningún interés en producir artículos duraderos o que sea barato o fácil reparar; es mucho más rentable para ellos disminuir deliberadamente la vida útil de sus productos. Si necesitas uno nuevo, tendrás que comprárselo. Tan simple como efectivo (y, desgraciadamente, legal).
  • En el caso de los móviles, la obsolescencia llegará en forma de falta de memoria: tu terminal ya no podrá actualizarse por falta de espacio y habrá un día en el que lo tendrás que cambiar. ¿Está tu móvil estropeado? ¿Acaso no funciona? El problema, obviamente, no está ahí; tu móvil podría seguir funcionando mucho tiempo más (si ellos quisieran).

Obsolescencia percibida

  • En este caso, es el propio consumidor el que decide comprar un producto nuevo, aunque el antiguo funcione perfectamente. Su artículo no es lo último; hay otras versiones más recientes que lo hacen parecer anticuado. Por lo menos, a sus ojos.
  • Buena parte de las sustituciones de un equipo anticuado por otro más moderno se debe a la imagen que se quiere dar de uno mismo a los demás: lo que tenemos (lo que compramos) es lo que somos. Esto es lo que llamamos proyección social. Y contribuye en gran medida a la generación sistemática de residuos.

Mala gestión de los residuos

  • Los artículos tecnológicos no se desechan de la manera adecuada. Simplemente. En vez de llevarse a un punto verde, estos dispositivos suelen acabar en la basura general, donde no se podrán retirar los componentes tóxicos y contaminantes.
¿Qué consecuencias tiene esta mala gestión?
  • Contaminación severa del medio ambiente: los metales pesados presentes en los aparatos electrónicos se filtran en la tierra y los acuíferos, y liberan partículas tóxicas en el aire si los equipos son quemados sin control.
  • Enfermedades relacionadas con los metales pesados: no debemos olvidar que nosotros también somos habitantes del medio ambiente; por lo tanto, sufrimos las consecuencias de la contaminación como cualquier otro animal. Los seres vivos, humanos o no, no son capaces de expulsar de su organismo los metales pesados: una vez dentro, se quedan en ellos para siempre. Este hecho provoca graves enfermedades, entre ellas las degenerativas propias del sistema nervioso, malformaciones fetales o, incluso, cáncer.
  • Vertederos tecnológicos: hablaba hace un momento de la mala gestión de los residuos por parte de los consumidores. Pero, ¿y los Gobiernos? A fecha de agosto de 2015, se calcula que Europa solo reciclaba un tercio de sus residuos electrónicos (datos de la organización CWIT); el resto no se trata adecuadamente, se tira o se exporta al extranjero, donde muchos países —principalmente africanos— se han convertido en auténticos vertederos en los que acaba buena parte de la basura tecnológica del primer mundo.

¿Por qué debo reciclar mi móvil?

  • Porque el 97% de sus materiales pueden reciclarse y volver a tener una vida útil, evitando la contaminación y ahorrando al planeta unos recursos que ya nos ha proporcionado para la fabricación de otros productos. Todo ventajas.
  • Porque el coltán, mineral presente en los dispositivos electrónicos, puede recuperarse. ¿Por qué incido en el coltán, si no es más que otro componente? Porque su extracción es la causa de uno de los grandes dramas humanos en África: debido a su escasez, se ha convertido en un gran negocio, a menudo en manos de sectores que lo explotan a través de trabajadores en condiciones de (semi) esclavitud, sin respetar los derechos humanos de ninguno de los habitantes de la zona, sumidos en una situación de violencia continua por parte de los grupos paramilitares que imponen esta situación.
  • Porque es fácil: solo hay que llevarlo a un punto de recogida de residuos electrónicos. Son fácilmente localizables a través del buscador de la Fundación Ecolec, por ejemplo.

Como ves, hay muchos motivos para reciclar un teléfono móvil. Recuérdalos la próxima vez, si no quieres alimentar al monstruo de la basura electrónica.

Fuentes:
Ecología verde
Computer Hoy
Tragamovil