¿Por qué pegar a alguien que no nos ha hecho daño? ¿Por qué dañar a alguien que nos quiere? ¿Por qué hacer sufrir a alguien que daría todo por nosotros? ¿Por qué dañar a alguien que daría su propia vida por salvar la tuya?

En pleno siglo XXI nos encontramos con diferentes actuaciones que producen sufrimiento a los animales. Se trata de un problema social por lo que es un tema que nos afecta a todos y que debemos prestar la atención que ellos se merecen.

“El maltrato animal en España, ya sea amparado por Ley o al margen de ella, tiene infinidad de modalidades, millones de víctimas sin voz y un aliado necesario: el inmovilismo político” (PACMA, 2018)

El maltrato engloba una serie de comportamientos que tienen como consecuencia el dolor, el estrés o el sufrimiento de los animales. Por ejemplo: golpearlos, herirlos, abandonarlos, descuidar su higiene y manutención, entre otras acciones que comportan su padecimiento.

Nos hemos de preguntar si realmente se merecen esto, ¿se merecen que se les pegue? ¿se merecen que se les descuide? ¿se merecen que se les abandone?, realmente, ¿crees que se lo merecen?

Las personas no somos superiores a nadie ni nada, no tenemos la potestad para pegar o abandonar a un animal, no somos superiores a ellos. No debemos menospreciar la vida de cualquier ser vivo, no podemos poner en peligro la vida de un animal.

La violencia es una actuación intencional que se realiza para poder dominar y controlar al otro. Por tanto, nos hemos  de plantear si es necesaria la violencia, si necesitamos hacer daño para poder conseguir un fin u objetivo.

“La Asociación Nacional para la Defensa de los Animales se muestra contra el abandono de mascotas, la compra de animales exóticos, la cría incontrolada, que es la base de la excesiva proliferación de perros y gatos que acaban siendo abandonados (…)” (ANDA, 2018)

Ante estas situaciones de maltrato ellos se encuentran vulnerables debido a que no pueden defender sus derechos por sí mismos sino que hemos de ser la sociedad, la que lleve a cabo una labor de concienciación social para que todos observemos que la violencia nunca es una solución o una respuesta. Y es que la violencia hacia un animal al igual que cualquier otro tipo de violencia es un dolor innecesario que provoca mucho dolor, estrés o padecimiento.

La condición de inferioridad que tienen instaurada los animales debería producir una alerta social, ya que somos los únicos responsables de luchar contra esta triste y cruel realidad.

“En el Partido Animalista tenemos el convencimiento que no hay política más eficaz contra todo tipo de abusos que legislar y trabajar institucionalmente para erradicar también la normalización de la crueldad hacia los animales” (PACMA, 2018)

No hemos de tolerar la violencia. No hemos de creernos superior a nadie. No hemos de hacer oídos sordos ante situaciones basadas en sometimientos de poder que dañan la integridad física o psicológica. Luchemos por construir una sociedad con valores basados en la no tolerancia hacia ningún tipo de violencia. Construyamos juntos un mundo más tolerante y permisivo para todos.

No miremos hacía otro lado, no permitamos que sucedan sometimientos de poder hacía otros. Hagamos una sociedad justa para todos. Porque una simple acción que hagas por muy pequeña que creas que es, habrás ayudado a alguien a que no padezca más sufrimiento y si todos realizamos pequeñas acciones en nuestro día a día imagina lo que podríamos llegar a conseguir.

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