La infancia resulta un momento idóneo para aprender un idioma extranjero, el niño frente al adulto tiene una mayor facilidad para adquirir una segunda lengua debido a su plasticidad, pero… ¿Conocemos realmente las ventajas que supone la adquisición de este aprendizaje?

 

Beneficios cognitivos que aporta el conocimiento de una lengua extranjera

  • Resulta positivo para la salud mental del niño puesto que le proporciona una mayor capacidad de concentración, una gran agilidad y capacidad para resolver problemas, también facilita las conexiones entre distintos tipos de conceptos y por último, con dicho aprendizaje mejora la atención y la memoria.
  • Incrementa su nivel cultural, A través del estudio de una lengua extranjera los niños acceden y conoce otras culturas, despertando así la curiosidad y el interés por las mismas, permitiéndole forjar de esta manera una mentalidad más abierta y crítica. Además, con ello desarrolla valores como la tolerancia y la comprensión.
  • Mejora sus habilidades multitarea. Esto le permite una mayor flexibilidad en la mente facilitándole el cambio de una tarea a otra con menor esfuerzo.
  • Mejora las relaciones sociales. El bilingüismo facilita la capacidad de expresión y con ello el niño obtendrá una fuerte confianza en si mismo, todo ello se verá reflejado en el desarrollo de sus habilidades comunicativas favoreciendo una relación agradable entre iguale y adultos cercanos a él. 

 

 

En consecuencia, todas estas ventajas implican que el conocimiento de una segunda lengua le ayudará en todos los ámbitos académicos sin olvidarnos de lo que supone para el futuro, tanto en el ámbito laboral como en el social, puesto que contará con un mayor número de posibilidades para conseguir el trabajo deseado y por otro lado se integrará con mayor facilidad en la sociedad multicultural en la que vivimos actualmente.

¿De qué manera podemos trabajar con los infantes una segunda lengua?

El juego en la infancia resulta un recurso fundamental de primer orden siendo el centro de aprendizaje del niño, por lo tanto familia y profesorado podrán llevar a cabo esta enseñanza a través de juegos y actividades lúdicas en las cuales, los niños aprenden divirtiéndose, además, las nuevas tecnologías son fuente de interés y motivación en el niño, a través de juegos e historias interactivas podemos trabajar con continuidad una lengua extranjera.

En cuanto a la etapa de Educación Infantil, puede resultar muy útil establecer rutinas cotidianas en las que pongamos en práctica la lengua extranjera, estas rutinas pueden realizarse en torno a hábitos de limpieza como recoger el material utilizado, irse a dormir o lavarse los dientes entre otras. 

 

Partiendo de la afirmación de Jacques Rousseau “Todo lo que uno ama en la infancia permanece en el corazón por siempre” observo la necesidad de mencionar que la base de todo aprendizaje es el cariño y afecto que le proporcionemos al niño. Con ello, cualquier enseñanza, en este caso, la lengua extranjera, se hará siempre desde el corazón, estableciendo vínculos afectivos entre el adulto y el niño para lograr aprendizajes significativos que perduren en el tiempo.