La escuela es la institución donde aprendemos a leer, sumar y restar, entre otras cosas. Hay que reconocer el gran esfuerzo de los maestros por enseñar a nuestros hijos, y el esfuerzo de estos por estudiar.

Pero tal vez esto no es suficiente. La motivación por aprender no es igual en todos los niños. Así como no todos tienen el mismo interés por las mismas materias. Algunos incluso no tienen interés por ninguna de las materias que se ofrecen en la escuela.

Es por ello que dado el sistema educativo actual, hay muchos niños que se quedan en medio del camino del aprendizaje. Se convierten en malos alumnos, se frustran y consiguen encajar en el rol que se les presupone

Este fenómeno está muy bien explicado por el escritor y profesor Daniel Pennac. En el siguiente vídeo explica cómo se convirtió en escritor después de ser de los peores alumnos de su clase. En él se muestran más ideas interesantes sobre el aprendizaje y nos hace reflexionar sobre nuestra actitud ante nuestros hijos en el ámbito académico.

 

Gracias a un profesor que detectó su gran imaginación y la potenció, Daniel adquirió pasión por la lectura y la escritura llegando a ser un reconocido escritor y profesor.

Él atribuye la falta de interés y frustración de los niños al miedo que padecen. El miedo a no saberse la materia que están estudiando, a no saber contestar las preguntas etc. Y ese miedo es proyectado por padres y profesores. Miedo a que sus hijos fracasen y miedo a no enseñar bien. Convirtiéndose en frustración con la consecuente falta de interés en aprender.

 

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