Yo he sido voluntaria durante dos semanas. ¿Tú, qué quieres a cambio de dos semanas de tu tiempo?

La mayoría de nosotros en la actualidad estamos constantemente ocupados y la frase que más escuchamos es “No tengo tiempo“. Es cierto que nuestro día a día nos mantiene ocupados, nos exige cada vez más pero también nos aleja de lo que realmente importa.

Ha pasado 1 mes desde que volví de mis dos semanas como voluntaria y honestamente puedo decir que volví con mucho más que cuando me fui.

Todo comenzó hace unos meses. Me di cuenta de lo feliz y agradecida que estoy por mi vida en este momento y quise “devolverle algo al mundo”, así que me lancé en la búsqueda de un voluntariado de 2 semanas. Solo buscaba una cosa: quería un pequeño programa local de voluntariado genuino y que finalmente encontré a través de Udutama, una asociación española que trabaja con Mom Tik, el remoto pueblo de Nachuak. Así fue como durante dos semanas me convertí en profesora de inglés y francés en este pequeño pueblo del noreste de Tailandia.

Cuando llegó el momento, estaba lista para volar a Tailandia no solo con mi tiempo y conocimiento para compartir, sino también con algo de dinero extra, cuadernos, bolígrafos y camisetas. Siempre les estaré agradecida a las personas que han decidido donar a la causa, buenos amigos y gente de buen corazón, así como a Worldpay, mi empresa actual. ¡Juntos hemos tenido un impacto aún mayor!

A cambio de mis dos semanas de voluntariado en Tailandia, recibí calidez, cuidado, ayuda, hospitalidad, felicidad, amistad, una familia, atención, respeto, lealtad y amor. Esta experiencia superó  mis expectativas y aquí están las 6 cosas que quiero compartir y siempre recuerdo de mi tiempo con los tailandeses, de su cultura y valores:

  1. El tiempo es limitado y todos nos estamos quedando sin tiempo, sin importar dónde. Sin embargo, aunque el tiempo es un recurso valioso, siempre hay que asegurarse de usarlo para las personas y cosas que importan. Nunca digas “no tengo tiempon” cuando estés en posición de ayudar a alguien.
  2. Las relaciones son lo primero. Si bien los tailandeses tienen ambiciones, deseos y sueños, no hay nada más importante que las relaciones: la familia, los amigos y la comunidad siempre son los primero.
  3. Ofrece tu hospitalidad y calidez a las personas que te rodean, a todos los que te rodean. Como ya mencioné, las personas y las relaciones son lo primero, pero ellos tienen una forma especial de hacerte sentir bienvenido, un amigo y parte de su familia, incluso cuando el idioma es una barrera.
  4. Altruismo y buena voluntad. Todos ponen primero a la persona que tienen delante de ellos, sabiendo que la persona que tienen delante también los pone a ellos primero. Confiar en la gente y contribuir a su felicidad y bienestar es algo que no se cuestiona.
  5. ¡Nunca te vayas a la cama enfadado! Sé feliz y disfruta el momento. Vive y disfruta las cosas tal como vengan. ¡Siempre ten una sonrisa en tu cara!
  6. Lo que haces todos los días importa más que lo que haces de vez en cuando. Este es el fundamento subyacente de la felicidad. Haz pequeñas cosas todos los días para los demás, para la comunidad y, finalmente, todo volverá a ti. Los tailandeses son personas felices, felices con lo que tienen, felices de poder ayudar a otros, felices de hacerte sentir bienvenido y feliz de contribuir a tu felicidad. La felicidad es la clave.

“Uno no siempre está feliz cuando uno es bueno, pero uno siempre es bueno cuando está feliz“. Oscar Wilde

Sin lugar a duda, una experiencia enriquecedora a todos los niveles, una experiencia que me enseñó mucho más de lo que yo les enseñe a ellos. Un verdadero intercambio cultural y una oportunidad fantástica para formar parte de lo que se ha convertido en mi familia tailandesa.

Por mi parte, solo una última cosa: “¿Puedo tener más tiempo como voluntaria?

¿Quieres ser voluntario/voluntaria o saber más? No dudes en hacérnoslo saber en nuestro formulario de contacto.

Con amor,
Andreea