¿Existen conflictos vecinales en su comunidad de vecinos? ¿tiene diferencias de intereses con personas pertenecientes a orígenes culturales distintos al suyo? ¿está teniendo conflictos derivados del uso del espacio público?

 

Estas situaciones pueden ser gestionadas de forma adecuada a través de la mediación comunitaria, la cuál busca facilitar la comunicación entre las partes para que sean capaces de resolver la situación.

Un conflicto comunitario mal gestionado puede tener consecuencias perjudiciales en la comunidad. Por tanto, no se debe menospreciar ningún tipo de conflicto que se esté produciendo en una población.

“La mediación comunitaria es un proceso voluntario, libre y eficaz de resolución de conflictos, realizado con la intervención de un profesional debidamente formado para ejercer dicha función” (Piedra Cristóbal, 2017)

Es un mecanismo alternativo para la resolución de conflictos donde las partes de forma voluntaria a partir del diálogo y la escucha activa intentan llegar a un acuerdo con la colaboración de una tercera persona imparcial llamada mediador/a.

La mediación implica que los ciudadanos busquen soluciones y se corresponsabilicen. Y es que la ciudadanía tiene capacidad para resolver los diferentes conflictos que surgen en su comunidad.

Para que se lleve a cabo un adecuado proceso de mediación se ha de partir de las siguientes premisas básicas:

  1. Facilitar el reconocimientos mutuo de las partes en conflicto y la legitimidad de cada uno de los intereses.
  2. Respetar y garantizar la voluntariedad de las partes.
  3. Conseguir un proceso horizontal en el que no existan jerarquías de poder, sino que se garantice la igualdad de todas las personas.
  4. Usar los recursos de manera eficaz y eficiente.
  5. Asegurar la competencia de los mediadores.

(Diputación de Barcelona, 2005)

A través de estas premisas se consigue crear un entorno de confidencialidad y respeto mutuo que facilitará el acuerdo.

La mediación aporta diferentes ventajas:

  1. Obtener soluciones más económicas.
  2. Evitar la dilatación de los procesos judiciales.
  3. Acortar la decisión del proceso.
  4. Propiciar la comunicación de ambas partes.
  5. Entre otras.

(Universidad de Valencia, 2016)

 

¿Por qué no usar la mediación comunitaria para resolver los conflictos? Es un mecanismo que facilita el reconocimiento mutuo entre las partes y vela por la horizontalidad durante todo el proceso.

“Se debe transmitir a la ciudadanía que tiene capacidad para resolver por ella misma los conflictos. Que el Estado (los jueces) en muchas ocasiones no puede ofrecer una mejor solución que la que elijan las propias personas involucradas en el conflicto” (Cobos Pizarro, 2019)

Hemos de mejorar la convivencia y empoderarnos para buscar acuerdos y resolver los conflictos.

 

Por tanto, ¿por qué no mediar? ¿por qué no buscar una forma no judicial para resolver los conflictos?

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