Yo la escribiré después de estas letritas y así entenderéis mis motivos para hacerlo…

No voy a mentir, y menos en los que puede ser mi carta de Navidad, pero normalmente no veo la televisión y cuando tengo tiempo para sentarme en el sofá y encender cualquier canal, no sé en vuestra casa, pero en la mía hay un “guardián del mando” que no suele dejarme ver lo que quiero.  No sé si es, por  la Navidad, o que los planetas se alinearon en positivo o simplemente que el guardián del mando estaba bajo de defensas (o empachado a polvorones), el caso es que me hice con el poder y no sólo elegí canal, sino programa….Sí, las noticias,…,os podéis imaginar….

Empezamos con el tsunami de Indonesia, seguimos con el “Open Arms” y su no permiso para atracar en varios países. La imagen de un montón de seres humanos pasando frío y hambre y la esperanza de un montón de voluntarios dispuestos a pasar la nochebuena cuidándoles, jugando con los niños o simplemente haciéndoles ver que hay gente a quienes les importan, aunque pasen por varios países que les dejen a su suerte, no dejan a nadie indiferente. Seguimos con el rescate de una patera cuyos hacinados “pasajeros” tuvieron que tirar por la borda unas horas antes del milagro (el rescate), a un par de niños cuyos cuerpitos no pudieron soportar las penalidades que sólo algunos adultos pueden superar al arriesgar su vida esperando encontrar una vida mejor…

Laura, profesora, artista, una mujer menos, una familia destrozada por un sistema legal que no funciona y una laxitud incomprensible con la violencia machista (perdón si no soy políticamente correcta, no sé si la denominación es “violencia machista”  o “violencia de género”,  pero ahora mismo me da igual, por no deciros la vulgar expresión de que me la “suda” si soy políticamente correcta o no, el caso es que el resultado es el mismo, una menos de nosotras, una familia más destrozada)…

 

Trump, sus despidos y/o abandonos masivos de sus “hombres de confianza” (otro termino machista, arcaico y que por desgracia tiene aún significado negativo y frena el camino de la igualdad),  cambiemos el término por “los miembros  de su gabinete de confianza” por su carácter complicado, y su cuanto menos alarmante gestión política,… ¿qué le pasa a la sociedad para elegir a un dirigente político con ese perfil?

Manifestaciones, por la independencia de Cataluña con el consiguiente anuncio americano de cuidado paisanos que vuestra vida puede correr peligro en las Ramblas, (¡¿qué estamos comunicando al mundo?!), por supuesto, manifestaciones por Laura y por todas las mujeres y niños asesinados este año, (mi pésame a las familias) y manifestación también por el perro abatido por un policía en extrañas circunstancias. Y en esta última manifestación mientras se esclarecen las causas y se depuran responsabilidades, nos manifestamos violentamente, agrediendo, deteriorando el mobiliario urbano, quemando contenedores, cortando las calles, haciendo volar vallas, porque somos animalistas, solidarios y luchamos por los derechos de los animales de una forma que les hacemos un flaco favor.

Formamos, creo, parte de un país y de una sociedad civilizados, donde, aunque nuestros gobernantes tienen MUUCHO que mejorar, se tienen derechos y también obligaciones. Vivimos en un país donde podemos manifestar por todo lo que queramos defender y luchar, lo cual, creo incluso que debe ser una obligación hacer, pero, ¿en qué momento una manifestación de personas civilizadas defendiendo, luchando o reclamando derechos, libertades o criticando situaciones políticas, económicas o sociales, es el escenario perfecto para actuar con violencia y justificar la agresión?

Quizás de la pregunta anterior, muchos psicólogos podrían hablar del sentido de pertenencia, de la fusión de la identidad personal y la colectiva y de lo que una persona fusionada puede llegar a hacer por un grupo con el que se siente identificado, pero eso ¿justifica la violencia?

 

Podría seguir contándoles todo lo bueno que ví en mi cuarto de hora de noticias diarias pero no puedo porque el guardián del mando, supongo que horrorizado, reaccionó y me quitó el poder, y os aseguro que cuando unas manitas pequeñas cogen algo y su cabecita, que aún piensa de forma libre y no estereotipada, decide que esconde algo, lo esconde y muy bien, por lo que para no envejecer buscando, hemos hecho un pacto, yo no vuelvo a poner el sinsentido de nuestra sociedad si el guardián no me vuelve a poner el sinsentido de Bob Esponja…

Aprovechando que la tele está apagada y que yo siempre tengo un papel y un bolígrafo a mano, escribo junto al guardián una carta, el a Santa, yo, al Ser Humano:

Querido Ser Humano:

Tienes el poder de hacer y deshacer, de construir y aniquilar, de permitir y de prohibir, de escuchar y de hablar, de actuar impulsivamente y de reflexionar…

Querido ser Humano, sólo pido que pienses antes de actuar y que eduques para prevenir, no para curar o llorar lo no curable. Querido Ser Humano, ¡siente!, ¡indígnate! pero no confundas la indignación con la violencia, ¡manifiéstate!, ejerce tus derechos pero no olvides que los demás también los tienen. Querido Ser Humano, recuerda tus  obligaciones…

Querido Ser Humano, empecemos por algo sencillo, respeto, y desde ahí, vayamos creciendo…

Querido Ser Humano, el guardián del mando ha pedido un coche volador,.. espero que mis deseos se cumplan antes…

 

Y tú, ¿has escrito ya tu carta?