La muerte de un ser querido siempre afecta a las personas y cuando se trata de un niño es más difícil de entender. Muchas personas que han experimentado la pérdida de su mascota durante su infancia entenderán el dolor de este niño. En el funeral de su querido pez no puede contenerse y rompe a llorar tras dejarlo ir.
Tal vez no era consciente de lo que realmente pasaba hasta que el pez desapareció por el inodoro, momento en el que se dio cuenta de que no volvería a verlo más.

 

 

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