Cierra los ojos. Imagina que estás en un lugar tranquilo. De fondo oyes el agua, los pájaros, el susurro del viento. Y ¿quién hay a tu lado? Si la respuesta es “nadie”, este artículo es para ti. Si no lo es, quizá al terminar de leer puedas imaginarte disfrutando del paisaje en soledad.

Cada vez un mayor número de gente, en particular los jóvenes (aunque también gente de mayor edad), tiene en sus planes a corto o largo plazo hacer un viaje en solitario. No obstante, sigue habiendo gran cantidad de personas que prefieren hacerlo en compañía.

Sin embargo, viajar solo tiene muchos beneficios y ventajas que no reciben aquellas personas que siempre se resguardan tras la compañía de sus amigos.

  1. Es un primer paso para salir de tu zona de confort.

    El comienzo de un viaje, especialmente si lo haces sin estar rodeado de personas conocidas, implica un gran paso en la vida de cualquier persona. En el caso que estamos tratando, no solo significa estar lejos de tu hogar y de todos los lugares que conoces, sino también de tu familia y seres más cercanos. De este modo deberás enfrentarte solo a los peligros y los retos, solucionar por ti mismo los problemas, sin contar con la red de “si yo no puedo lograrlo, alguien me ayudará”. De manera que te soltarás y te atreverás a hacer cosas que normalmente no harías, y descubrirás hasta que punto eres capaz de desenvolverte por tu cuenta.

  2. Te permitirá conocerte mejor a ti mismo, ponerte a prueba.

    Uno de los beneficios de viajar solo es el tiempo libre para pensar, salir del estrés y los compromisos sociales y centrarte en ti mismo, lo que te preocupa y te hace feliz. Te permitirá explorar, moverte a donde desees sin depender de un grupo, dedicar cada segundo a satisfacer tus intereses y curiosidades.

  3. Conocerás nuevas personas, posibles compañeros.

    Si los anteriores puntos no te atraen, deberías pensar que una posibilidad es conocer gente en el trayecto. Especialmente en las excursiones o rutas al aire libre, en las que las personas pasan largas jornadas caminando, es más que probable que encuentres otras personas o grupos yendo hacia el mismo lugar que tu. O incluso que les conozcas una vez llegado a tu destino. No hay nada de malo en unirse a alguno de ellos, compartir experiencias, hablar con alguien y descubrir por primera vez vuestras diferencias e intereses comunes. En definitiva, hacer un nuevo amigo con el que quizá, el viaje sea el primer recuerdo común.

  4. Descubrirás cosas nuevas, adquirirás gustos nuevos.

    Como ya hemos dicho, una de las ventajas de viajar solo es que no tienes que dejarte llevar por las preferencias de otro, lo que te dará más oportunidades para probar cosas nuevas si deseas, sin que ni siquiera pueda influirte la opinión de tus acompañantes. Si te dejas llevar y comienzas a experimentar… ¡nunca se sabe lo que puedes descubrir!

En resumen

Si tienes la oportunidad, desde aquí te recomiendo que viajes tanto como puedas, especialmente si lo haces solo te servirá como una forma de maduración y autodescubrimiento, te permitirá generar un montón de nuevas y fantásticas experiencias y reflexionar sobre ti mismo y el mundo que te rodea. No obstante, no todo son ventajas, por lo que también deberás tener en cuenta tus limitaciones, hasta qué punto eres capaz de desenvolverte solo y a partir de cuál necesitas a los demás. Recomendamos que elijas bien el sitio, te informes un poco de su cultura o su idioma, y en definitiva consigas un mínimo de información que te permita disfrutar al máximo de tu experiencia sin demasiadas preocupaciones. Todo esto, claro está, ¡sin olvidarte de disfrutar!