Nos guste o no, es necesario reconocer que nuestra sociedad está basada en el consumismo ya que este es el motor que mueve nuestra economía. Por esta razón, siempre es bueno estar atentos del impacto que las tendencias de consumo y la publicidad pueden tener sobre nosotros.

Un punto importante es concientizarnos de como el Marketing moderno -por muy siniestro que suene- utiliza técnicas del Psicoanálisis para manipular nuestros deseos e instintos más básicos e irracionales. Buscando suplir necesidades aparentes más no reales, la publicidad se enfoca en ofrecer deseos, sueños y aspiraciones, por ejemplo, la idea de que fumar te hace más independiente o maduro sigue siendo una trampa para los jóvenes deseosos de ser tomados como adultos. En general la idea de que entre más consumamos más felices seremos desconoce una regla básica de nuestra naturaleza y esta es nuestra capacidad de adaptación.

Esto quiere decir que si de repente tienes más dinero, y ahora puedes darte el lujo de cenar a diario en restaurantes costosos, después de un tiempo simplemente te adaptaras a tu nuevo nivel de consumo, y esas cenas ya no te generaran la misma satisfacción pues ya no son nada especial, han pasado a ser algo cotidiano. Otro efecto negativo es que probablemente ya no podrás soportar una cena normal y una sola comida de este tipo te puede generar una gran insatisfacción.

Para combatir este tipo de manipulación y dejar de lado el consumismo es necesario enfocarnos en las cosas significativas que ofrece la vida, por ejemplo, aprendiendo a valorar nuestras relaciones personales podemos aprender a disfrutar enormemente a través de estos vínculos, realiza actividades con tus amigos y seres queridos, puedes planear viajes y aprovechar para conocer nuevas culturas si destinas tu dinero a este fin en vez de cambiar de móvil cada vez que aparece un nuevo modelo.

Y no se trata de que no puedas darte tus caprichos, tu eres libre de gastar tu dinero como mejor te parezca y seguir soñando con ser rico si crees que eso es lo que te hará feliz. Simplemente se trata de hacerte ver las cosas por lo que son en realidad, sin fetiches de por medio, para esto te planteo las siguientes preguntas, respóndelas con la mayor sinceridad posible, son para ti mismo:

¿En qué medida permites que la publicidad o las tendencias de moda te manipulen para comprar cosas que realmente no necesitas?, ¿Qué valor o simbolismo le estas dando a estos objetos como parte de tu identidad?

Si quieres conocer más sobre como el marketing moderno utiliza estrategias de manipulación psicológico te recomiendo ver el documental The Century Of The Self (i.e. El siglo del yo, en castellano).

Superando la mentalidad utilitarista

Otro punto clave es que logres superar la mentalidad utilitarista promulgada por la economía de consumo, es decir, que logres valorar tus acciones y tus “intenciones” más allá de sus resultados inmediatos. Para ponerlo más claro, un ejemplo muy simple de la mentalidad utilitarista es una persona que es amable solo con aquellos de los que espera obtener un beneficio, pues bajo esta filosofía es totalmente razonable no gastar energías ni tiempo con alguien que no será útil a nuestros intereses.

De igual forma, no vale la pena invertir tiempo y energías en nuestras pasiones e intereses si estos no nos generan una utilidad. Esto sumado al hecho de que hoy en día muchas veces debemos elegir entre dedicarnos a algo que nos apasiona o escoger una profesión que nos garantice la estabilidad económica, ocasiona que muchas personas abandonen el sueño de aprender a tocar un instrumento, pintar al óleo o practicar una disciplina deportiva determinada solo porque piensan que no tienen el talento suficiente para vivir de ello.

Pero aunque no puedas dedicarte de lleno a tus sueños e intereses puedes continuar cultivándolos, “tómatelos en serio” dedícales tiempo y energía y te garantizo que esto te generara una riqueza y una satisfacción personal muy por encima de aquella que el dinero o el consumo puedan darte.