Dime cuánto tiempo dedicas a tus seres queridos y te diré qué tipo de persona eres…

Pareciera un título de revista veraniega de psicología. No empecemos así. No me parece bien lo de establecer juicios a priori. Tampoco soy psicoanalista. De modo que, si alguien va a ponerte una etiqueta, que seas tú quien lo haga, y sabiendo por qué. A mí solo permíteme que te explique algo.

Desde hace unos cuantos días, supongo que no soy la única que asiste a la publicación reiterada (¿llamada viral?) de un spot publicitario que parece haber despertado la conciencia de algunos por la moraleja que esconde su propio título: “Tenemos que vernos más”.

Sin ánimo de hacer publicidad al artículo ni a la marca, lo cierto es que esconde un mensaje claro (quizá para mí de alarma social), debido a los nuevos cambios comunicacionales.

El anuncio presenta así el caso de varias parejas de vínculo afectivo o familiar que no se encuentran todo el tiempo que quisieran. “Realmente no nos vemos más por falta de tiempo”: sería la frase de resumen.

Esta publicidad nos recuerda igualmente el rol de los teléfonos móviles en nuestra vida cotidiana: su utilización, dicen, se ha triplicado en los últimos años. Y ello conlleva cambios, desde luego que sí. No vemos tanto a nuestros seres queridos, sino que hacemos llamadas o videollamadas. Perdemos esa bonita parte de lo táctil; de lo accesible; de lo presente; de la distancia corta.

Fuente: El diálogo

Al ver el anuncio yo me pregunto cómo deben de andar las cosas en nuestras vidas para que tenga que ser un anuncio el que venga a “tocarnos” lo visceral. Para que una publicidad nos haga ver que LA VIDA PASA mientras NOSOTROS no dedicamos “demasiado” (o apenas) tiempo a las personas que nos importan.

Yo le encuentro una explicación: vivimos con una pérdida de consciencia acerca de la noción de tiempo porque el futuro es incierto. Vivimos como si siempre hubiera un mañana; como si nuestros padres y hermanos vivieran dentro de 40 años; como si nuestros amigos estuvieran para nosotros de manera eterna; como si trabajásemos durante 24hrs que tiene el día y no pudiéramos hacer nada más que trabajar, comer y dormir.

Fuente:Yonqui

 

La gente afirma que sus seres queridos son lo más importante, pero la distribución de su tiempo no lo demuestra así.

“No puedo, tengo que trabajar”. “Esta semana salgo más tarde de trabajar”. “No me da de sí el día”. “Mejor nos vemos la semana que viene; hoy tengo cosas que hacer”. ¡Pero intenta sacar estas frases de tu vocabulario! O podrás arrepentirte…

Si eres adulto y aún tienes familia, sabes que tus padres no vivirán toda la vida, y que quizá tus hermanos tampoco; que tus amigos te dirán “no” cuando tú estés “libre” para querer verlos. Por eso, cuidalos y pasa tiempo con ellos siempre que puedas.

Tienes a tu alcance estar con las personas. Solo necesitas CONSCIENCIA y VOLUNTAD. Para no “tirarte de los pelos” puedes hacer cosas simples.

  • Disfruta de tomar un café y mira a quien tienes en frente (porque merece toda tu atención, sí, y no tanto tu teléfono).
  • Visita a tus familiares con más frecuencia.
  • Procura alejarte de tu ordenador profesional si vas a pasar un fin de semana de descanso.
  • Aprovecha tus trayectos del bus para observar si alguien se encuentra mal, o simplemente para ofrecerle tu asiento o tu sonrisa.
  • Duerme, y mejor si es alejado de las radiaciones de tu móvil. Dormir es necesario. Y también soñar…

Sueña con que ES POSIBLE ESTAR MÁS ACCESIBLE PARA TUS SERES QUERIDOS desde hoy mismo.

Si eres estúpido, entonces esperarás a que ya no estén ahí para decirles cuánto te importan…