Los Arhuacas, los Koguis y los Wiwa son los descendientes de una ancestral cultura que habita en la sierra nevada de Santa Marta en la costa norte de Colombia, hace algunos años estas tribus decidieron romper el silencio de su aislamiento y abrir las antes herméticas puertas de su milenaria sabiduría para compartirla con el resto del mundo. La cosmovisión de estos pueblos es sencillamente fascinante y ha llegado a sorprender incluso a físicos y académicos, pero hoy me gustaría usar este ejemplo para hablarles del papel determinante que las creencias tienen en nuestras vidas. Es innegable que nuestra sociedad atraviesa por una profunda crisis de creencias y valores, muchos sencillamente ya no saben en qué, ni en quien creer, por lo que terminan creyendo en nada.

Estas son enseñanzas espirituales -no religiosas- que no buscan colonizar sino transformar, enseñando a través de la “esencia” –no la “forma” concreta- de milenarias prácticas y creencias, expresadas de una manera fácil de entender para todos. Si quieres aprender sobre como la visión de estos pueblos, que se ven a sí mismos como “los guardianes del planeta”, puede mejorar tu bienestar personal, te invito a seguir leyendo.

Hoy deseo compartirles una videoconferencia realizada en la ciudad de Barcelona en el año 2017, que contó con la participación del Mamo (guía espiritual) Calixto Suárez, representante internacional de la cultura Arhuaca y a quien tuve la fortuna de conocer personalmente. En este video nos habla sobre la filosofía de su pueblo, pero también sobre algunas prácticas sencillas que podemos incorporar en nuestra rutina diaria en pos de superar cualquier impedimento que nos presente la vida (También les recomiendo su charla sobre cómo eliminar bloqueos psicocorporales).

Según explica este líder espiritual, tal vez una de las más importantes herramientas que puedes usar a la hora de superar esos problemas recurrentes, crisis y periodos de tensión por las cuales todos tenemos que atravesar en nuestro camino hacia el crecimiento y la realización personal, es el “amor propio. Es supremamente importante que aprendamos a darnos valor y a respetarnos, sin importar que trabajo hagamos o en qué posición nos encontremos, cada uno de nosotros es especial, importante y único, si logramos ver y reconocer nuestro enorme potencial, así como el hecho de que todos tenemos una razón para estar aquí, esto nos ayudara a estar más centrados.

La práctica: Respira y agradece

Por otra parte, debemos entender que nuestros pensamientos tienen el gran poder de generar armonía o contaminación, sí, tal como lo escuchas, según la visión de los Arhuacos los pensamientos negativos generan una “contaminación invisible” tan nociva para tu salud y tu entorno como cualquier otra forma de contaminación física o material. Pero gracias al mismo principio de potencialidad, nuestra mente también puede ser un instrumento de purificación y armonización, para esto los pensamientos positivos y en especial el “agradecimiento consiente” –con énfasis en aquello que nos atormenta- es fundamental.

La práctica es sumamente sencilla, y puede ser combinada con la rutina de respiración consiente de la que hablé anteriormente. Simplemente, al tomarte ese par de minutos para respirar profundamente (respiración trifásica) por lo menos tres veces al día, ahora puedes complementar la práctica agradeciendo conscientemente por todas las bendiciones que tienes en tu vida, pero también -y en especial- por todo aquello que te genera conflicto y sufrimiento. Y no se trata solo de agradecer por agradecer, el reto aquí es lograr el entendimiento de como todas estas experiencias negativas -pasadas y presentes- son también vehículos de enseñanza y crecimiento. El verdadero reto es interiorizar a través de tu razón y tus sentimientos aquello por lo que estas agradeciendo.

La filosofía Arhuaca y el Dualismo

Una visión dualista es aquella que acepta y reconoce los dos extremos o polos opuestos que componen nuestra realidad (negativo/positivo, luz/oscuridad, bien/mal, blanco/negro, etc.) sin discriminar uno sobre otro, como si lo hacemos en nuestra cultura occidental donde literalmente aborrecemos el sufrimiento, el mal y el dolor, tratando de evitarlos a toda costa.

Este tipo de filosofías holísticas nos demuestran cómo siempre podemos aprender algo de esos retos que nos pone la vida, es más, si lo analizamos detenidamente veremos que el crecimiento está por lo general muy relacionado con el sufrimiento; aprender a superar nuestros defectos, a desprendernos de lo que apreciamos o el salir de tu zona de confort para enfrentar nuevos retos son buenos ejemplos de esto, como también los inspiradores casos de personas que tras sufrir grandes percances o limitaciones logran superarse y conseguir logros asombrosos, pues logran transformar estas circunstancias negativas en un motor de cambio y transformación.

Ahora no se trata de volverte masoquista y buscar deliberadamente el dolor, ni mucho menos de justificar el sufrimiento sin sentido generado por fenómenos como la guerra y la pobreza. El Dualismo sencillamente plantea que estas dos fuerzas que existen de forma universal deben ser reconocidas y aceptadas  por nosotros pues hacen parte de nuestro origen y de nuestra propia naturaleza.

Según los Arhuacos, el hombre es de hecho el único que puede armonizar la caótica interacción de estas fuerzas contrarias y generar Armonía a través de su conciencia y sus actos. Ese es el gran poder de nuestro pensamiento, del cual debemos apropiarnos y responsabilizarnos, tanto por nuestro propio bien como por el de los demás.