La confianza es la base de todo y el cimiento de cualquier relación, ya sea de trabajo, de pareja, familiar o de amistad. Sin confianza, muchos aspectos de la relación empiezan a dejar de funcionar y ésta se deteriora. Sin confianza, nos volvemos inseguros, ansiosos y angustiados frente a cualquier situación ambigua, impactando directamente en la relación.

Dime cómo confías y te diré qué relaciones tienes

Podemos pensar si somos mas o menos confiados, si tendemos a creer en la gente o no, si somos cándidos e inocentes o no. Pero no nacemos confiados o desconfiados. Nos hacemos. Aprendemos de nuestras experiencias, lo que vivimos en nuestra casa, con nuestras familias, va determinando nuestro grado de confianza.

Tampoco tiene que ver con haber sufrido más o menos. Podemos encontrar gente que ha pasado por reveses personales y sigue confiando.

Entonces, ¿qué necesitas tú para confiar en los demás? ¿Entrega absoluta, estar siempre con esa persona, tener comunicación todo el tiempo? Si eso no pasa, ¿desconfías?

¿Por qué nos pasa eso? Por dos razones: tenemos inseguridad en nosotros mismos y queremos tener a la otra persona bajo nuestro control. Esto último es lo único que refuerza nuestra seguridad y auto-estima. Pero finalmente, si no confías en ti, es muy difícil confiar en los demás. Si quieres controlar todo porque eso te da seguridad, no lograras construir relaciones adultas.

 

Creo en mi

Pareciera a primera vista que creer en uno mismo no tiene relación con la confianza. Pero sí la tiene. No podemos encontrar en los demás lo que no tenemos en nosotros mismos. No podemos confiar en los demás si no confiamos en nosotros.

Confiar en nosotros es un maravilloso y largo proceso de conectarnos con quiénes somos, con nuestra esencia. Y a partir de ahí reconocernos, aceptarnos y creer que somos suficiente.

Desde esa sensación y esas emociones podremos confiar en los demás. También aceptando y reconociendo al ser humano que tienes frente a ti.

Al final es una ecuación simple: creer en ti y abrirte desde quien verdaderamente eres, te permitirá no sólo creer en los demás sino que los demás confíen en ti.

Claves para generar confianza

Hasta ahora hablamos en cómo te puedes abrir a confiar en los demás. Pero muchas veces no nos damos cuenta que también necesitamos mostrar que somos confiables.

Sin embargo, algunas cosas que hacemos o decimos, incluso hasta de manera no consciente, pueden generar ciertos indicios en los demás que llevan a generar desconfianza.

Algunos ejemplos de ello pueden ser:

  • Prometer cosas que no puedes cumplir.
  • Culpar a los demás y no tomar responsabilidad sobre lo que te sucede.
  • Intentar controlar a los demás.
  • No tolerar los errores.
  • Ser distante.

Revisemos que mostramos de nosotros mismos y que cosas pueden generar distancia con nuestras relaciones. Así podremos hacer una camino de ida y vuelta para construir lazos de confianza más estrechos con la gente que nos importa.

Para concluir, la CONFIANZA es fundamental en nuestras relaciones. Trabaja en ella, en tu forma de confiar y en generar confianza en los demás, de esa manera podrás seguir construyendo una vida mas plena, equilibrada y auténtica.