¿No te ha pasado nunca pararte a pensar si la vida que quieres es la vida que quieres tener? ¿Que se está haciendo tarde y te queda mucho por hacer? ¿Te cuestionas  de repente todos los pilares de tu vida: tu lugar de residencia, tu trabajo, tu objetivo en la vida, tu forma de ser? De repente un día nada parece estar donde tiene que estar. ¿Y todo por qué? Porque nos acostumbramos a vivir la vida aparentemente que debe ser, la vida marcada por la sociedad, la familia, el entorno. Estudias, tienes un trabajo, te casas, tienes hijos, te hipotecas…Salirte del camino no parece estar permitido, pero si no asimilas que la vida que tienes es la que quieres, si no eliges tú cada uno de tus pasos, un día todo salta por los aires. Tener esa sensación no es malo, lo importante es actuar y saber por qué se hace.

equilibrista

Shatzi Bahmann tenía casi 50 años y era una feliz profesora en Argentina. Pero un día todo cambió, de repente ante las palabras de un alumno se puso a llorar. No pudo parar, así que cuando la directora de centro la vio le sugirió que se pidiera una excedencia. Ella no sabía vivir sin trabajar, sin su rutina. Pero con 50 años empezó a estudiar Turismo. No le importaba ser la dinosauria de aquella clase, ni empezar de nuevo medio siglo después. Empezó a montar en bici y de ahí a hacerse el camino de Santiago, sí, 730 kilómetros pedaleando. Fue allí, en la Cruz de Hierro, donde dejó una piedra de Argentina. Aquel gesto simbolizaba dejar allí sus pesares, sus miedos, y salir como nueva. Ahora Shatzi recorre el mundo en bicicleta y enseña a los turistas que van a Argentina las maravillas de su país y cómo cuidarlas.

 

Shatzi nos enseña en esta charla TED a vivir con libertad, con simpleza. Ignorando la edad o los caminos marcados por la sociedad. Ignorando si se debe o no romper con todo repentinamente para cambiar de vida. Nos enseña lo que es la resiliencia, tocar fondo y emerger de nuevo para ser feliz.

camino

En ocasiones parece que nos da miedo salir de ese camino marcado. Dejar la estabilidad a un lado para montarnos en una montaña rusa de cambios. Nos graban a fuego qué está bien y qué está mal. Nos dicen cosas que hacer antes de los 30, de los 40, de los 50. Cómo comportarte en cada momento. Nos enseñan que el  éxito es lograr una placidez económica, una mejora profesional. Y si no sigues esa senda, parece que quedarás excluido de todo. Pero ¿qué hay fuera de este sendero? Porque a veces salir de la carretera y circular por caminos te permite disfrutar de maravillas que de otra manera no hubieras visto. Hay barro, sí, hay baches y a veces te pierdes, pero lo que allí encontrarás no lo habrías visto de otra manera y, además, esos tesoros ocultos no estarán tan atestados de gente que te hacen sentir como un borrego.

DESAFIAR AL SISTEMA

El psicólogo Sergio Sinay comparaba la vida con un día. Por la mañana las obligaciones y por la tarde las cosas que elegimos nosotros, como ver a los amigos, ir al cine o al gimnasio, leer o ver la tele. Dice que hasta los 40 vivimos como por la mañana, cumpliendo lo marcado “las expectativas de la sociedad” por eso dice que la mitad de la vida “nos encuentre con muchas elecciones postergadas”. Por eso dicen que quien desafía al sistema, quien rompe con lo establecido, es más feliz porque lo que hace lo ha elegido conscientemente.

salto

Hay quien decide cambiar de vida y hay a quien le obligan a hacerlo. Las mochilas de lo vivido pesan, pesan tanto que a veces no somos capaces de levantar la cabeza y mirar más allá, mirar a donde queremos llegar. Salir de la zona de confort da pánico, pero a veces la recompensa es tan grande que merece la pena todos los obstáculos que hay que saltar para hacerlo. Hacer un Ikea con tu vida, redecorarla, es algo que deberíamos plantearnos cada cierto tiempo. Porque las circunstancias cambian. Porque lo que ayer te hacía feliz hoy se puede haber convertido en una losa tan pesada que no te deja respirar. Dice Shatzi Bahmann que hasta los 50 respiró, pero que ahora, además, vive. Así que reflexionemos, analicemos y actuemos. Porque solo así exprimiremos al máximo cada momento. Sin buscar excusas para no hacerlo.

A veces pienso que la clave es que si hoy fuera el último día de mi vida y me preguntara. “¿Has hecho lo que querías hacer? ¿Has vivido como querías?”  la respuesta sea .

¿Cuál es tu respuesta?

 

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