En artículos anteriores me he enfocado en hablarles sobre varias de las diversas problemáticas que afronta nuestra sociedad moderna, algunas, como el cambio climático, son cada vez más obvias y difíciles de ignorar, pues aun cuando los países del norte se encuentren en una posición geográfica privilegiada (en la cual a pesar de ser los principales causantes de la contaminación global, no sufren sus efectos al igual que en el sur), las temperaturas extremas y las tormentas tropicales causadas por el aumento en el volumen de los océanos han hecho que las consecuencias sean cada vez más visibles para todos.

Otras son menos obvias o más sutiles, por ejemplo, la forma en la que la psicología y la biología son empleadas en el Marketing para hacernos creer que necesitamos consumir determinados bienes o servicios, o cómo somos adoctrinados por estructuras de control que determinan y nos imponen lo que aceptamos como “Normal” y “Verdadero” excluyendo y confrontando todo lo que sea “Diferente”, o como la “Democracia” y los Gobiernos no son más que una fachada para los Bancos Centrales y las grandes Multinacionales -todas ellas corporaciones privadas-.

Pero hoy no hablaré de problemas sino de soluciones, en esta ocasión quiero hablarles sobre alternativas de cambio, transformación y regeneración social, sobre nuevos enfoques teóricos que ya están siendo llevados a la práctica por diversas organizaciones y grupos sociales vanguardistas, y cuyas propuestas vale la pena conocer.

 

El “Decrecimiento Económico” o “Degrowth”

¿Te preocupa el cambio climático y la sistemática destrucción de nuestros ecosistemas?

¿Sientes empatía por el sufrimiento de millones de personas que afrontan la pobreza extrema o el flagelo de la guerra?

¿Te sientes frustrado por el excesivo materialismo y la falta de sentido de la vida moderna?

¿Estás cansado de tu rutina diaria de trabajo y te gustaría tener más tiempo libre para dedicarle a tu familia y a ti mismo?

Si respondiste positivamente a estas preguntas seguramente te interesara conocer sobre esta corriente de pensamiento político, económico y social, llamada Decrecimiento Económico, la cual está basada en el reconocimiento de los límites físicos de nuestro planeta y sus ecosistemas, así como de nuestra relación de interdependencia con estos mismos y que simplemente propone nivelar o balancear nuestro consumo y producción con respecto a estos límites.

La idea es sencilla y clara, si solo producimos y consumimos “lo verdaderamente necesario”, no solo lograríamos ser sostenibles como sociedad, también necesitaríamos trabajar menos, pues ya no estaríamos trabajando para enriquecer a los dueños de nuestra empresa, ni para mantener un ritmo de crecimiento económico suicida que se ha convertido en la máxima panacea de nuestros tiempos modernos. Pues si te pones a analizarlo detenidamente, te darás cuenta que nos hemos vuelto esclavos del Crecimiento Económico, el cual es a la vez, el causante y la cura de todos nuestros males.

Por su parte, el Degrowth es un marco conceptual amplio e interdisciplinario y los enfoques de transformación social relacionados con este son cada vez más activos no solo a nivel teórico sino también práctico. Iniciativas como el Slow Movement, el Transition Town Movement, la Permacultura, el Movimiento Ocupa, los Huertos Urbanos o el Buen Vivir (en Latino América), son algunos ejemplos de grupos que comparten los principios del Decrecimiento Económico y si en realidad quieres saber más sobre esta propuesta de transformación social mi concejo es que investigues por cuenta propia sobre las particularidades y distintos enfoques de cada iniciativa.

Está claro que para lograr un cambio verdadero, debemos hacer sacrificios, pero también es importante que tengamos claro todo lo que está en juego y lo que podemos ganar con este tipo de nuevos enfoques alternativos de organización y transformación social: Si realmente deseamos acabar con la corrupción, existe la opción de la auto-organización y el auto-gobierno, esto nos garantizaría más justicia pero requiere más responsabilidad de nuestra parte.

Si te preocupa el medioambiente y estas cansado de vivir como esclavo para cobrar un cheque que nunca alcanza, existe la opción del Decrecimiento, esto requeriría que abandonemos nuestros hábitos consumistas y tendencias materialistas, pero no necesariamente implica que tengamos que someternos a la escases, ni significa que todos tengamos que consumir lo mismo. Ciertamente, es importante que valoremos las ventajas de una actitud más austera frente al consumo, pero lo más importante es que aprendamos a consumir de forma más organizada, natural y consiente.

¿Porque no soñar con una sociedad que no solo logre ser más justa y sostenible, sino a la vez, logre ser micro-enfatizada?, es decir, una sociedad que logre darte acceso a todos los bienes y servicios que tú, como individuo, necesitas para realizarte como ser humano en plenitud… Una sociedad que te garantice vivienda, educación de calidad, salud de alto nivel y una alimentación sana… Este escenario es más que posible, solo necesitamos ser creativos y revaluar la continuidad de esas grandes “columnas vertebrales” que sostienen la lógica del Capitalismo y que nos han enseñado a venerar como verdades casi sagradas, un ejemplo de estas estructuras sociales obsoletas es  el Crecimiento Económico.