Sí, lo reconozco. Yo también he sucumbido a la magia del Camino de Santiago. Año tras año, gente de todo el mundo recorre esta ruta por el norte de España hasta la ciudad de Santiago de Compostela. Cada persona se plantea el Camino de una forma diferente. En mi caso, lo que tenía que ser una ruta más de senderismo, se convirtió en una oportunidad de aprendizaje, conocimiento y superación personal.

Mi aventura no comenzó muy bien ya que me lesioné la rodilla a los tres días de haber comenzado. Al recuperarme regresé en varias ocasiones hasta completar la ruta Jacobea en su totalidad. El Camino es una de esas experiencias que se pueden vivir de distintas maneras. Da igual si vas solo o acompañado, la cuestión es disfrutar de la experiencia.

Aquí van algunos de los aprendizajes que te llevas en la mochila al finalizar esta singular aventura:

  • Autoconocimiento y superación personal. Está claro que el Camino es un reto físico y mental. Etapa a etapa vamos conociendo nuestro cuerpo y, también, nuestras emociones. Caminar tantas horas invita a la reflexión con uno mismo. Te hace olvidar la rutina y el estrés que llevamos en nuestra vida diaria. A medida que vamos avanzando hacia Santiago de Compostela, nos damos cuenta de nuestra fuerza interior y de la capacidad de superación ante el dolor y el cansancio. Una de las grandes verdades es que esta experiencia te cambia interiormente.
  • Relaciones interpersonales. El Camino de Santiago nos ofrece la posibilidad de socializar con gente de diferentes culturas, ideologías y edad. Todos los que nos encontramos durante el Camino tenemos algo en común: llegar a Santiago de Compostela. Por este motivo es fácil conectar. La convivencia incrementa el espíritu de apoyo y el compañerismo. Cuando regresamos a casa valoramos más las relaciones personales.
  • Vivir el momento. Durante unos días todo es tan sencillo como seguir unas flechas amarillas. Recordad que esto no es una carrera. Si hay un sitio que te gusta, lo que sea, disfrutadlo. No hay prisa. Aprendemos a vivir en el ahora y apreciar las pequeñas cosas.
  • Experiencia cultural. El Camino de Santiago fue declarado el primer itinerario cultural de Europa en 1987. Esta gran ruta permite disfrutar de un gran legado artístico y de una diversidad paisajística, cultural y gastronómica.

De una forma o de otra, el Camino de Santiago no deja a nadie indiferente. ¿Os animáis a intentarlo? Si todavía tenéis dudas, os recomendamos el programa ¡Buen Camino! de TVE. A lo largo de 9 programas se sigue a más de 60 peregrinos hasta Santiago de Compostela para conocer sus vivencias y los motivos que les han llevado a realizar este reto.

Último consejo. Cuando estéis en ruta no olvidéis saludar a todas las personas con una sonrisa y un… ¡¡BUEN CAMINO!! 🙂