En muchos países del mundo estamos celebrando la Semana Santa. Te vamos a contar algunos datos curiosos de esta festividad que seguro desconocía. Googleamos un poco y ésto encontramos, que nos resultó interesante:

1. ¿Por qué la Semana Santa nunca coincide en fecha?

La fecha de inicio puede variar hasta un mes, pudiendo ser en marzo o abril. Pero, ¿por qué es así?

Distinto de lo que tal vez pienses, la fecha no es una cuestión religiosa. El inicio de la Semana Santa lo fija la primera luna llena de primavera.

Es decir, es el calendario lunar, por tanto, el encargado de establecer las fechas.

El domingo de Resurrección siempre deber ser el domingo siguiente a la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. ¿Y quién decidió ésto?

En el Concilio de Nicea I del año 325, se fijó como límite el 25 de abril. El domingo de pascua nunca puede ser después de esa fecha.

2. El origen de los huevos de Pascua

Wikipedia señala, que se piensa que desde la prehistoria, se inicia esta costumbre de comer huevos al finalizar el invierno.

Tras el duro clima, con la llegada de la primavera volvían las aves, y empezaban a poner huevos.

La decoración de los huevos, se remonta a los egipcios que regalaban huevos pintados durante las fiestas de la diosa Eostre.

En los siglos IX y XVIII la iglesia prohibió el consumo de huevos durante la cuaresma, por considerarlo equivalente a la carne. Los cristianos por ello los cocían y pintaban para diferenciarlos de los frescos y así poder consumirlos en la pascua de Resurrecciˋon.

Con los años surge la costumbre de los huevos de chocolate. Esto proviene de Francia. En el palacio de Versalles, en la época del reinado de Luis XIV, decidieron reemplazar los huevos de gallina por los de chocolate.

3. El Conejo de Pascua

Es posible que el origen del conejo sea Sajonia, donde se honraba a la diosa Eostre en primavera. La liebre es el animal embleático de la diosa, y se mantuvo asociado con la Pascua.
Otra versión, es que para los católicos este animal tiene un especial significado. Cuenta la leyenda que un conejo quedó encerrado en el sepulcro de Jesús junto a su cuerpo y que fue testigo de su resurrección.

Fue liberado de la cueva junto al hijo de Dios y fue el mensajero que comunicó a los niños la noticia.

4. Quema de Judas

La Fiesta del Judas es una tradición local de algunos pueblos españoles e Ibero Americano. El Domingo de Resurrección se apedrea, lincha o quema un muñeco que representa a Judas Iscariote, por su traición a Cristo.

En Venezuela, esta tradición tiene un significado simbólico de justicia popular, pues a través de esta el pueblo expresa sus quejas y descontentos con relación a los acontecimientos políticos y comportamiento de figuras públicas y funcionarios del estado.

Esta tradición se dice que es tan vieja, que el primer Judas quemado en Venezuela fue en Cumaná en el año 1499. Fue representando como Américo Vespucio, cuando este se presentó con espejitos y baratijas para ser cambiadas por perlas y hacer que los indios le construyeran un bergantín.

En ese mismo bergantín se marchó Don Américo y jamás regresó. Los indios en vista de que el conquistador no regresaba decidieron hacer una especie de espantapájaros y colocarlo en el sitio donde se fabricó la barraca de Don Américo. Allí le prendieron fuego y bailaron al son de los tambores y chirimías.

5. La Bula de Carne

Una de las tradiciones más arragidas en la Semana Santa es el ayuno, entendido como en no hacer más que una sola comida al día y en abstenerse de ciertos manjares, entre ellos la carne.  Pero no todos los cristianos debían cumplir esta penalidad.

Resulta que la Iglesia ordenaba no comer carne ni caldo de carne durante los 40 días de la Cuaresma. Ni durante todos los viernes del año porque desobedecerlo era pecado mortal.

Pero si tú sacabas la Bula de carne, quedabas exento de esa prohibición, con excepción del Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

…por una peseta

La Bula era un documento a nombre de la persona que la adquiría previo pago de entre 50 céntimos hasta 10 pesetas.

El documento estaba firmado nada menos que por el Papa de Roma que era el que concedía la licencia para poder comer carne.

«Te las vendía el párroco en la sacristía y en aquellos tiempos era conveniente ser generoso con la Iglesia», señala Eslava Galán en un reportaje publicado por el Diario ABC de España.

En 1966, tras el Concilio Vaticano II, Pablo VI suavizó las normas de ayuno y abstinencia para los católicos de todo el mundo. Mantuvo el carácter penitencial del viernes con la obligación de abstenerse de comer carne, pero liberó de ella a los menores de catorce años (antes se exigía desde los 7 años).

Ese mismo año, la Conferencia Episcopal anunciaba la desaparición definitiva de la tradicional Bula de la Santa Cruzada, renunciando a unos ingresos que en los últimos años habían alcanzado los 96 millones de pesetas.

Último dato

Como última curiosidad sobre la bula. Meco es el único municipio español con una bula papal que, desde el siglo XV, permite comer carne los viernes de Cuaresma al considerar que al estar en el centro de la Península Ibérica tendría problemas para recibir pescado fresco.